Entrevista con Patricia Orantes, directora del programa Clima, Naturaleza y Comunidades en Guatemala

Por Danilo Valladares, Rainforest Alliance

“Guatemala es uno de los 10 países más vulnerables a los impactos del cambio climático a nivel global por razones como su ubicación geográfica, la falta de ordenamiento territorial y las débiles capacidades humanas e institucionales”. 

Patricia Orantes

Desde febrero de 2013, Guatemala tiene un nuevo aliado en la lucha por proteger sus recursos naturales y adaptarse a los efectos del cambio climático global: el programa Clima, Naturaleza y Comunidades en Guatemala (CNCG), apoyado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).

CNCG reúne a un consorcio de instituciones ambientales, académicas y empresariales, liderado por Rainforest Alliance en alianza con la Fundación Defensores de la Naturaleza, la Universidad del Valle de Guatemala, la Asociación Guatemalteca de Exportadores, The Nature Conservancy y World Wildlife Fund.

Hablamos con la directora del CNCG, Patricia Orantes, sobre las prioridades del proyecto y cómo  esperan apoyar a las comunidades forestales de Guatemala, los esfuerzos de conservación y la agenda nacional sobre cambio climático.

Pregunta: ¿Cómo nace el  programa CNCG?

Orantes: Nace con el reconocimiento de que Guatemala es uno de los 10 países más vulnerables a los impactos del cambio climático a nivel global, por razones de ubicación geográfica, la falta de ordenamiento territorial y las débiles capacidades humanas e institucionales. Además, USAID tiene como prioridad contribuir al fortalecimiento de la estabilidad ambiental del país.

Pregunta: ¿Cómo se ha evidenciado el cambio climático en Guatemala?

Orantes: Los eventos climáticos extremos como el huracán Mitch en 1998, la tormenta Stan en 2005 y la tormenta Agatha en 2010, evidenciaron una mayor vulnerabilidad del país frente a los eventos relacionados con el cambio climático, los cuales han aumentado en intensidad y frecuencia en Centroamérica.

Este impacto también ha sido devastador para el agro guatemalteco. En el 2012 coincidieron por primera vez cinco plagas en el sector agrícola, empezando por la roya que afectó al café, luego les tocó el turno a la papa, el cardamomo, el maíz y el tomate. Los agricultores sienten que no pueden sembrar y manejar sus cosechas como antes, y saben que ahora el clima varía mucho más entre heladas, sequías e inviernos que se retrasan. Tal vez no le llaman cambio climático global, pero saben que el clima está cambiando y que les está afectando.

Pregunta: ¿Cómo espera CNCG ayudar a Guatemala a reducir su vulnerabilidad frente al cambio climático?

GuatemalaOrantes: Tenemos dos prioridades principales. La primera  es promover la importancia el manejo sostenible del bosque ayudando a las comunidades forestales a generar ingresos sostenibles y a fortalecer sus cadenas de valor. También buscaremos demostrar los servicios ambientales que ofrecen los bosques y desarrollar mercados de carbono basados en reducir la deforestación.

La segunda prioridad es construir capacidades en las comunidades forestales, en el gobierno central y los gobiernos locales, en el sector privado y en las ONG que trabajan el tema forestal.  Por ejemplo, estamos apoyando el fortalecimiento interno de 10 ONG guatemaltecas para que puedan manejar  los recursos naturales y promover la conservación de forma más efectiva.  La meta es que Guatemala consolide núcleos de actores capaces de hacer avanzar una agenda de sostenibilidad ambiental que incluya el cambio climático y que tome en cuenta a las comunidades rurales.

Pregunta: ¿Cuáles regiones de Guatemala están involucradas y cómo fueron elegidas?

Orantes: Se escogieron cuatro regiones: la Reserva de Biósfera Maya, el Altiplano Occidental, Las Verapaces y la Reserva de Biósfera Sierra de las Minas. El Altiplano Occidental es la zona con mayor densidad poblacional en situación de pobreza del país, con áreas altamente degradadas y vulnerables a deslizamientos, heladas y sequías  como consecuencia de la variabilidad climática. Fenómenos como los huracanes Agatha y Stan, y El Niño han evidenciado la fragilidad de la región y queremos contribuir a revertirla, apoyando con información y acciones para que los habitantes locales puedan adaptarse a los cambios del clima al adoptar buenas prácticas de manejo del suelo, el agua y los ecosistemas.

En Alta y Baja Verapaz  –conocidas en conjunto como Las Verapaces–  existe un núcleo muy grande de pobreza y los bosques están manejados por comunidades y dueños privados muy heterogéneos. Sin embargo, representa una gran oportunidad porque esta región concentra la mayor área forestal del país dentro de plantaciones manejadas bajo el Programa de Incentivos Forestales, cuya producción representa una fuente importante de diversificación de ingresos y empleos para las comunidades.

Petén, donde se ubica la Reserva de Biósfera Maya, es un sitio clave ya que concentra cerca del 70% del área declarada como protegida a nivel nacional. Con esto en mente, una meta clave del programa es ayudar a que la cobertura forestal y la diversidad biológica de esta región se mantengan. Finalmente, nuestra presencia en la Sierra de las Minas es estratégica por la importancia de la reserva en la producción de agua, así como por el alto nivel de vulnerabilidad de las comunidades y la biodiversidad locales frente a los incendios forestales.

Foto por Giovanni BojorquezPregunta: ¿Qué está haciendo CNCG a nivel nacional?

Orantes: Vamos desarrollar una estrategia nacional para reducir la deforestación, que anualmente ronda las 130.000 hectáreas, y crearemos un sistema nacional para monitorear la cobertura forestal del país.

También vamos  a promover el establecimiento de mercados de créditos de carbono y  facilitar los primeros pasos de una estrategia de desarrollo bajo en emisiones liderada por Guatemala, con el fin de que el país asuma su responsabilidad compartida pero diferenciada en la mitigación de las causas del cambio climático. Esto además elevará, en un futuro cercano, la competitividad de las empresas, de los sectores emisores de carbono y de nuestra economía e imagen como país.

Pregunta: ¿Qué esperan que logre CNCG al final de estos cinco años de trabajo?

Orantes: Quisiéramos ver fortalecido el modelo de concesiones forestales comunitarias en la Reserva de Biósfera Maya, pues este ha permitido conservar casi 500.000 hectáreas de bosque tropical. Vamos a dejar esas concesiones mejor preparadas para preservar su certificación Forest Stewardship Council (FSC), generar ingresos para las comunidades, y con mayor certeza jurídica. De esta manera,  el manejo y aprovechamiento del bosque será legal, rentable para las comunidades y ayudará a conservar la biodiversidad.

En Las Verapaces, vamos a apoyar tres tipos de esquemas de encadenamientos de productos de madera que impulsarán la producción en las comunidades, municipalidades, cooperativas y asociaciones locales. Queremos que la gente genere mayores ingresos del bosque y tenga un mercado justo y legal para vender sus productos.

En el Altiplano Occidental, queremos mejorar la capacidad de adaptación al cambio climático en 10 municipios al optimizar su planificación, acceso a información climática y capacidad de respuesta en el manejo de ecosistemas, gestión forestal y agricultura.

La meta en la Reserva de Biosfera Sierra de las Minas es fortalecer los mecanismos locales de organización comunitaria, los comités de cuenca y las corporaciones municipales, para que puedan impulsar y apropiarse de  un desarrollo comunitario sostenible e implementar mejores programas de prevención y control de incendios forestales.

A nivel nacional, Guatemala tendrá una estrategia efectiva y participativa para reducir la deforestación y un sistema confiable de monitoreo para proteger los bosques que ayudarán a reducir los desastres y a proveer medios de vida dignos y sostenibles para las comunidades que dependen del bosque.  Asimismo, habremos preparado las condiciones para construir una estrategia de desarrollo de bajas emisiones que contribuirá a reducir y mitigar los principales efectos que el cambio climático está dejando en el ámbito rural.

CNCG también dejará cinco ONG ambientales con capacidades fortalecidas en asuntos contables, financieros y administrativos, lo cual mejorará su contribución a la protección de nuestros recursos naturales y les dará posibilidades de acceso directo a financiamiento de USAID.

Encuentre más información de este proyecto en el Eco-Index

Foto por Giovanni Bojorquez

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s