José Román Carrera, gerente regional del programa Capacitación, extensión, empresas y fuentes (TREES, por sus siglas en inglés) de Rainforest Alliance

Entrevista realizada por Yessenia Soto, Rainforest Alliance (Alianza para Bosques)

“Actualmente existe una relación proporcional entre la pobreza y las aéreas de cobertura boscosa y queremos revertirla ayudando a las comunidades forestales a mantener ecosistemas saludables que les brinden mejores oportunidades económicas y mejores medios vida.”

Varias comunidades forestales de Guatemala están dejando de ser poblaciones empobrecidas, marginadas y sin oportunidades para convertirse en pequeños motores de desarrollo. Gracias a los años de trabajo con el proyecto Empresas Forestales de Guatemala, de Rainforest Alliance, estas comunidades han consolidado medios de vida sostenibles basados en las riquezas del bosque, obteniendo ingresos estables al mismo tiempo que protegen valiosos ecosistemas y su biodiversidad.

José Román CarreraJosé Román Carrera, gerente regional del programa Capacitación, extensión, empresas y fuentes (TREES, por sus siglas en inglés) de Rainforest Alliance explica cómo el manejo responsable del bosque, mediante la certificación del Consejo de Manejo Forestal (FSC, por sus siglas en inglés) y Rainforest Alliance, ha sido clave para los logros de estas concesiones forestales, además de los logros, retos y nuevas metas de la organización en la región.

Pregunta:¿Cuál es la meta del proyecto Empresas Forestales de Guatemala?

Carrera: El proyecto nació en el 2006 orientado a mejorar la competitividad forestal del país mediante seis objetivos estratégicos: incrementar las ventas e ingresos de las pequeñas y medianas empresas (pymes) certificadas FSC-Rainforest Alliance, aumentar el área de bosques naturales certificados que producen bienes maderables y no maderables, generar más empleo en el sector forestal, mejorar competitividad de las pymes facilitándoles el acceso a recursos financieros y mercados responsables, vincular los sistemas de manejo responsable con producción consistente y eficiente de productos de alta calidad y enlazar la conservación de la biodiversidad con el manejo forestal responsable y con mecanismos de pago por servicios ambientales para ayudar a mejorar la situación de inseguridad alimentaria del país.

P: ¿Cómo se respalda el proyecto?

C: Está financiado principalmente por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, además cuenta con el apoyo de otros donantes como el Fondo Multilateral de Inversiones del Banco Interamericano de Desarrollo, la Agencia Danesa de Asistencia al Desarrollo, la Fundación Richardson, CitiGroup y por programas del gobierno de Guatemala, como el Programa de desarrollo económico desde lo rural (PDER).

P: El proyecto se basa en el manejo sostenible del bosque y la certificación FSC-Rainforest Alliance, ¿por qué es esto clave para ayudar a las comunidades forestales?

Foto por Rainforest AllianceC: Cuando Rainforest Alliance empezó a trabajar en Guatemala tenía la meta de conservar los ecosistemas de importancia nacional pero no sólo transformando prácticas de uso del suelo sino transformando el comportamiento del mercado y del consumidor. Orientar las prácticas sostenibles de manejo del bosque, por medio de la certificación, ha sido un modelo de éxito porque le permite a las comunidades dueñas de esas tierras diversificar sus actividades productivas sostenibles en poco espacio geográfico y con el mínimo impacto en la naturaleza, obteniendo así mayores ingresos al mismo tiempo que sus productos y servicios sostenibles certificados tienen un valor agregado que el mercado les reconoce.

P: ¿Ha sido exitoso el proyecto?

C: Estamos orgullosos porque las mismas comunidades aseguran que han tenido éxito, y los resultados respaldan los importantes logros. Por ejemplo, cuando empezó el proyecto se comercializaban US$4.000.000 por año entre las 12 concesiones certificadas, del 2006 al 2012 las ventas se incrementaron a US$12.000.000 por año y el 70% de esas ventas van a mercados certificados. En los últimos años, Guatemala ha certificado más de 230.000 nuevas hectáreas de bosque de productos no maderables -un sistema nuevo no existía hace cuatro años- mientras que se ha logrado mantener la certificación de productos maderables por alrededor de 500.000 ha. Hemos creado más de 5.000 empleos permanentes y temporales nuevos por año, se han asesorado más 90 pymes forestales, estamos facilitando mecanismos de crédito y vamos implementando los primeros proyectos en el país relacionados con mitigación del cambio climático y venta de créditos de carbono. Uno de los mayores logros es que la deforestación es 20 veces menor en las zonas certificadas que en los parques nacionales, zonas protegidas y sus zonas amortiguamiento.

P: El proyecto atrajo el interés del nuevo gobierno de Guatemala, el cual aportó una importante donación. ¿En qué consiste el apoyo de las autoridades nacionales?

C: Esta es la primera vez que el gobierno central apoya un programa coadministrado por concesionarios forestales y que beneficia a pymes rurales. A través del PDER, se entregó una donación de US$600.000 a las comunidades de la Reserva de la Biosfera Maya, fondos que serán utilizados para incrementar la eficiencia en los procesos industriales de las empresas, por ejemplo, invirtiendo en maquinarias nuevas. La entrega la hizo directamente el presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, acompañado por seis ministros. Lo más importante es que no se trata solo de un donativo, ya que durante el evento aprovechamos la presencia del equipo de gobierno para hacer peticiones formales a cada ministerio y se acordó darles seguimiento en reuniones constantes para coordinar nuevas iniciativas de trabajo con las comunidades.

Xate - Foto por Charlie WatsonP: ¿Cómo han abierto los mercados internacionales para los productos de estas empresas y además generado una demanda estable?

C: El enfoque de Rainforest Alliance es primero crear demanda en los mercados para luego generar una oferta sostenible. Esto es lo que ha hecho de la certificación una opción valiosa para las comunidades. Abrir mercados y establecer alianzas no es sencillo pero lo ha facilitado el reconocimiento global del sello de la ranita verde de Rainforest Alliance y lo que éste representa en términos de sostenibilidad. Asimismo, la oferta de productos tropicales es cada vez menor y el hecho de que Guatemala tenga ahora un volumen importante de productos certificados abre las puertas de mercados importantes, los cuales se aseguran de una oferta sostenible a largo plazo de productos con la certificación FSC-Rainforest Alliance.

P: ¿Cómo lograron convertir a pequeños agricultores, artesanos y recolectores de xate o chicle en empresarios de este nivel?

C: Ha sido un reto. Ellos tenían que aprender a desarrollar planes de negocios, calcular la rentabilidad de sus productos y administrar sus finanzas, entre otros, así que iniciamos brindando capacitaciones de corto plazo para crear habilidades básicas de manejo de negocios. Los asesoramos para contratar personal especializado como ingenieros y administradores mientras los jóvenes locales se capacitan para ser esos futuros profesionales -cada año becamos entre 12-14 jóvenes-. También los acompañamos en el desarrollo e implementación de los planes de negocios, en el establecimiento de encadenamientos productivos, en la identificación y desarrollo de nuevas especies del bosque y nuevos bienes y servicios para sus empresas y en el acceso a crédito y repago. El proyecto ha construido tres mecanismos financieros para la micro, pequeña y mediana empresa; recientemente, con el gobierno de EE.UU. y el Banco de Desarrollo Rural se creó un fondo de US$18.000.000 para otorgar créditos a pymes sostenibles.

P: ¿Cuáles son los nuevos servicios del bosque están o estarían aprovechando?

C: Estamos trabajando en el manejo sostenible de los ecosistemas para poder acceder al mercado de pago por servicios ambientales, como la producción de oxígeno y el secuestro carbono, el cuidado de fuentes hídricas, de la biodiversidad y del suelo y el manejo sostenible de paisajes naturales. En la región del altiplano de Guatemala, estos servicios han sido vitales para generar ingresos y mejorar la seguridad alimentaria.

Foto por Charlie WatsonP: ¿Tienen capacidad las concesiones forestales del proyecto para participar en la venta de créditos de carbono?

C: Las oportunidades eran inciertas hace 6 años, cuando iniciamos el primer proyecto de Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación (REDD), pero ahora estamos seguros del potencial que existe. Lanzamos el proyecto GuateCarbon y ya establecimos las iniciativas mitigación y venta de carbono. GuateCarbon inició con una propuesta de abarcar 500.000 ha de bosque en la Reserva de la Biosfera Maya, pero luego de discusiones nacionales se sugirió expandir el área del proyecto a 4.000.000 ha o 40% del territorio nacional. El proyecto está en la fase final de desarrollo y en pocos meses podríamos generar los primeros créditos para la venta internacional. Con estos nuevos recursos financieros las comunidades forestales fortalecerán sus esfuerzos para frenar la deforestación, diversificar sus actividades productivas y fortalecer la gobernanza en la Reserva de la Biósfera Maya.

P: ¿Cuánto potencial tienen estas zonas para generar los créditos de carbono?

C: Según los cálculos hechos, solo las 500.000 ha en la Reserva de la Biosfera Maya podrían generar hasta 34.000.000 de toneladas de créditos de carbono.

P: El narcotráfico es uno de las mayores amenazas en la región centroamericana y especialmente en las zonas forestales, ¿les ha impactado el trabajo del proyecto?

C: Guatemala y Honduras son los corredores más fuertes del narcotráfico en la región, aun así hemos visto muy poca infiltración en la zona de usos múltiples de la Reserva de la Biosfera Maya. Las comunidades nos dicen que no necesitan participar en actividades ilícitas porque tienen trabajo, ingresos hasta del doble del salario mínimo nacional, viviendas y sus hijos tienen educación y becas. Y hemos encontrado que esto se repite en la mayoría de concesiones del proyecto. Con mejores ingresos mejora la gobernanza de las comunidades forestales y crece el compromiso con sus tierras, el gobierno y la sociedad. Sin embargo, esta sigue siendo una amenaza importante y sí puede ser arriesgado trabajar en ciertas zonas más atacadas por el narcotráfico.

P: La desnutrición es otro desafío para la región, ¿cómo ha ayudado el proyecto a mejorar la seguridad alimentaria?

C: Estamos mejorando la capacidad de las pymes para competir en el mercado y establecer negocios sostenibles que generen ingresos suficientes y estables para que las familias compren comida. Con esto queremos proveer soluciones de largo plazo contra la desnutrición. Por ejemplo, en la región del altiplano occidental, donde están los mayores problemas de desnutrición, 17 pymes desarrollaron una cooperativa para ofrecer sus productos y ya están cumpliendo con demandas para mercados nacionales importantes. En Totonicapán, otra zona con alta desnutrición, establecimos un plan de manejo sostenible del bosque para incrementar la cobertura forestal y proveer beneficios por el pago de servicios ambientales.

Foto por Charlie WatsonP: ¿Cuáles son las metas a corto plazo para el proyecto?

C: En los próximos 2-3 años queremos duplicar el número de pymes que asesoramos para alcanzar un total de 300. Esperamos finalizar los primeros proyectos pilotos REED y replicarlos en la región. También queremos brindar acceso a financiamiento para, al menos, 50% de los empresarios forestales que lo necesitan. Esperamos expandir el número de bienes y servicios sostenibles que ofrecemos para continuar incrementando los ingresos de las comunidades. Y, por supuesto, deseamos incrementar las hectáreas certificadas en la región. Ya hay 700.000 ha de bosque certificadas pero podemos sumar unas 300.000 ha más. Actualmente existe una relación proporcional entre la pobreza y las aéreas de cobertura boscosa y queremos revertirla ayudando a las comunidades forestales a mantener ecosistemas saludables que les brinden mejores oportunidades económicas y mejores medios vida.

P: ¿Puede este proyecto servir como un modelo para regiones del mundo ricas en recursos forestales?

C: Estoy convencido de que nuestras herramientas son de aplicación global siempre y cuando se adapten a realidades de cada región. Por ejemplo, Suramérica está enfrentando los mismos restos ambientales que nuestra región, entonces no deberíamos reinventar metodologías y estrategias que ya están validadas, sino que ya tendríamos que estar adaptándolas para aplicarlas en otras regiones del mundo.

Visite el perfil de este proyecto, disponible en la base de datos del Eco-Index.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s