Las mariposas monarca promueven una metamorfosis ambiental y social en México

La mariposa monarca (Danaus plexippus) es quizá la mariposa reina de América del Norte. Este honor lo debe no sólo a su sobresaliente belleza, con alas de potentes colores negro, anaranjado y amarillo-dorado, sino también a su fuerza, resistencia y longevidad. Mientras que la mayoría de las mariposas viven 24 días, la monarca llega a vivir hasta 9 meses; además, sus ligeras y delicadas alas son capaces de volar más de cuatro mil kilómetros en su ruta migratoria.

Photo by www.mexico.a-holic.comDesde octubre-noviembre y hasta marzo, cada año, unos cien millones de monarcas emprenden un enorme viaje desde el sur de Canadá y Estados Unidos para llegar a la zona central de México, a los bosques de la parte este del estado de Michoacán y de la parte oeste del Estado de México. Ahí se albergan escapando de las heladas y de las lluvias del invierno norteamericano y encuentran las condiciones adecuadas para madurar y aparearse antes de retornar a su hogar.

Dichos territorios comprenden lo que ahora se llama la Reserva de la Biosfera de la Mariposa Monarca, 56.259 hectáreas de bosque que hace una década reportaban una alarmante degradación, situación que era una clara amenaza contra la sobrevivencia de la especie. Por eso, el Fondo Mundial para la Naturaleza en México (WWF, por sus siglas en inglés) desarrolló su Programa Mariposa Monarca y trabaja junto al Gobierno Federal de México, el gobierno del Estado de México y organizaciones civiles, y cuenta con el apoyo de la empresa privada.

El Programa Mariposa Monarca es un esfuerzo titánico que arrancó en el año 2000 con la visión de conservar los bosques para la hibernación de esta mariposa en México. La tarea era compleja ya que los territorios que comprenden la Reserva de la Mariposa Monarca no son propiedad del gobierno; estos pertenecen a unos 100 ejidos (propiedad rural de uso colectivo) y comunidades locales, atacados por la pobreza y el desempleo. Ellos literalmente sobrevivían de su tierra mediante la extracción de hongos, musgos, madera, la cacería y otros recursos naturales.

El coordinador del programa, Eduardo Rendón, recuerda cuando llegaron a la reserva con “la romántica idea de conservar los bosques para proteger a la monarca”. De inmediato, los residentes les dijeron que ellos no estaban dispuestos a proteger un insecto, que seguro hasta era una plaga, si ello implicaba que no iban a tener con qué darle de comer a sus hijos.

“Nos alarmamos, pero fue en ese momento que nos cayó el 20 (expresión coloquial para decir que comprendieron el fondo del asunto)”, recuerda Rendón. “El proyecto tendría éxito solo si tendría un sentido social; la gente era el fin básico de conservación y hacia ellos debíamos enfocar nuestros esfuerzos”.

WWF replanteó sus objetivos decidió que el Programa Mariposa Monarca debía crecer para albergar cuatro objetos de conservación: la protección de zonas de carga de agua (manantiales y subterránea), la conservación de los bosques, la conservación de la mariposa monarca como especie prioritaria y la protección de otras especies y grupos ecológicos.

Photo by Enviva MagazineÉstos sirvieron para identificar a los pobladores con la causa, ya que tocaba sus necesidades y presentaba oportunidades y beneficios. La reserva suple de agua a las comunidades locales y representa el 37% del consumo de agua de México D.F. Sus bosques son su fuente de madera y otros recursos y son fundamentales para la fijación de carbono, lo que contrarresta el cambio climático. La protección de biodiversidad es vital para asegurarles sus fuentes de alimentación y, al mismo tiempo, la conservación de la mariposa monarca les ofrece belleza escénica, una riqueza que pueden explotar mediante el desarrollo de un turismo sostenible.

“Así entendieron que si sus recursos estaban en peligro, ellos y sus hijos estaban en peligro” explica Rendón. Con este cambio, la mariposa monarca se convirtió en la bandera de una serie de estrategias de trabajo ligadas a cada objeto de conservación. Para los miles de habitantes de la reserva, significó transformar sus vidas con capacitación, empleo, turismo e, incluso, la posibilidad de contar con sus propias empresas.

Rendón señala tres logros que sobresalen en estos años de labor. Primero, lograron implementar un esquema de incentivos económicos a través del Fondo para la Conservación de la Mariposa (apoyado por WWF y el Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza). Los incentivos se otorgan a los propietarios de los bosques que perdieron sus permisos de aprovechamiento dentro de la zona núcleo de la reserva e incluyen el pago por servicios ambientales de conservación, por hectárea, dentro de la zona núcleo.

El programa ayudó a estos propietarios a encontrar actividades productivas alternativas para subsistir y ha convertido la conservación forestal en beneficios económicos. Hoy, WWF ha apoyado seis programas de manejo forestal sustentable en marcha y florecieron novedosos módulos de cultivo de hongos seta, módulos de artesanía, núcleos agrarios y centros de transformación de madera proveniente de manejo sustentable. Mientras, se han sembrado más de 3,5 millones de árboles para reforestar unas 3.400 hectáreas de la reserva.

Photo by WWF-MexicoEl segundo logro mayor es el esquema de viveros forestales comunitarios. Ocho viveros bien establecidos proveen los insumos para la reforestación itinerante que necesita la reserva, a la vez que emplean a decenas de personas y reportan exitosas ventas. Tal es el caso del vivero forestal “Las Novias del Sol”, manejado por la comunidad indígena San Juan Xoconusco, del municipio de Donato Guerra, Estado de México. Ellos producen y venden 1,3 millones de plantas para reforestación dentro de la reserva y para otros proyectos de la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR), entidad con la que firmaron un contrato y, según Rendón, ellos han dicho que las plantas de “Las Novias del Sol” son de las mejor producidas en todo el país.

El Foro Regional Mariposa Monarca es el tercer logro sobresaliente. Éste se ha realizado durante cinco años y ha permitido estandarizar esfuerzos mediante el ordenamiento regional entre 27 municipios que ahora conforman el “País de la Monarca”. El Foro también ha cruzado fronteras para enlazarse con la Comisión de Cooperación Ambiental (CCA) para Norteamérica, con quienes conformaron tres iniciativas para conservar a la monarca, protegiéndola desde que sale de Canadá o Estados Unidos y en toda su ruta hasta México.

No menos importantes son los grandes esfuerzos que promueven el turismo sostenible en la zona. Miles de turistas disfrutan de una mejora reserva gracias al ordenamiento territorial, proyectos arquitectónicos, mejoras en la infraestructura (letreros informativos, rehabilitación de caminos y senderos, remodelación) y el fortalecimiento de los guías turísticos, todo resultado del trabajo de WWF, las comunidades y asociaciones de la sociedad civil involucradas.

Rendón apunta que esto ha sido posible también al apoyo económico y el sólido compromiso de empresas privadas como Telcel, una empresa privada de telecomunicaciones en México; Altos Hornos de México, la mayor siderúrgica integrada del país; Yves Rocher México, una línea francesa de cosméticos, y de la Fundación Carlos Slim. Estas empresas apoyan las actividades del día a día y participan de otras tan llamativas como la iniciativa Papalotzin, de la Alianza WWF-Telcel y el Gobierno de Michoacán. Papalotzin es el nombre del avión ultraligero pintado como una mariposa monarca, el cual emprendió vuelo para recorrer su ruta migratoria desde Canadá hasta México, distribuyendo información sobre la migración de la monarca y preparando un documental sobre los retos que enfrenta su migración.

Photo by Andrew Donaldson-WWFEstas actividades se complementa con proyectos de vigilancia ejecutados por las nuevas brigadas comunitarias que fueron creadas, capacitadas y equipadas bajo el programa; proyectos de investigación y monitoreo de especies, que los locales han aprendido a realizar junto a los expertos; capacitación en temas como manejo forestal y reciclaje y una extensa campaña de educación ambiental que ha llegado a escuelas, colegios, turistas y locales.

El logro más importante del programa es que todo su éxito puede ser atribuido a los mismos habitantes que en un principio veían a la monarca como un simple insecto, dice Rendón. “Ellos se han apropiado de la visión, de los procesos, de los proyectos, de las empresas. Ahora saben que son líderes ambientales, morales; un ejemplo para otras iniciativas de conservación”.

El objetivo de detener la degradación forestal en la zona núcleo de la reserva se ha alcanzado y, según al Fondo para la Conservación de la Mariposa Monarca, en el último año incluso se redujo en 47%. Sin embargo, el programa es una iniciativa permanente y los retos continúan. Rendón apunta que en el futuro desean incrementar las zonas el alcance de los sitios de restauración y convertir todos los predios en tierras con planes de ordenamietno territorial, planes de negocios, introducir la certificación forestal, en fin, incrementar las oportunidades de sobrevivencia de la mariposa monarca y de los habitantes de la Reserva.

Contacto: Eduardo Rendón, Monarch Butterfly Program Coordinator, World Wildlife Fund (WWF) Mexico. Avenida México No. 51, Colonia Hipódromo, 06100 México, D.F., México. Tel/Fax: +52/5-286-5631, Extensión 211. erendon@wwfmex.org, www.wwf.org.mx.

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