El pequeño tití cabeza blanca, en peligro crítico en Colombia, inspira una enorme devoción

Por David Dudenhoefer

Tití Cabeza Blanca - Foto por Proyecto TitíCuando Anne Savage vio el primer tití cabeza blanca (Saguinus oedipus, también conocido como tamarino algodonoso o pinche) — un primate peludo y esponjoso del tamaño de una ardilla, que suena como una calandria y con el pelo parecido al peinado de una estrella de rock pesado — en un laboratorio en la Universidad de Wisconsin, pensó que sería un animal magnífico para estudiarlo. Esto resultó ser un encuentro afortunado para toda la especie Saguinus, ya que Savage ha pasado la mayoría de los últimos 25 años trabajando a favor de su conservación.

Durante las décadas de 1960 y 1970, entre 20.000 y 30.000 titís cabezas blancas fueron enviados a los Estados Unidos para ser usados en investigación biomédica, lo que llevó a la especie a ser incluida en la lista de especies amenazadas. Aunque su exportación fue prohibida hace años, los cazadores continúan capturando tamarinos para el mercado local de mascotas. La mayor amenaza a la especie es la gran deforestación de su hábitat en los bosques tropicales húmedos y secos del noreste de Colombia.

El tití cabeza blanca es actualmente uno de los primates más amenazados del mundo. Savage coordinó el primer censo de tití cabeza blanca en 2005-2006 y determinó que sólo quedaban 6.000 en estado silvestre, lo que llevó a que la UICN lo incluyera en su lista como especie en peligro crítico de extinción en 2009.

De acuerdo con Rosamira Guillén, Directora Ejecutiva de la Fundación Proyecto Tití de Colombia (donde a los tamarinos se les llama “titís”), la especie se encuentra mayormente restringida a parches de bosque rodeados de pastizales y tierras agrícolas. Indicó que los biólogos que llevaron a cabo el censo estudiaron imágenes de satélite para identificar el hábitat potencial del titi, pero cuando visitaron esos bosques, encontraron que algunos de ellos no contenían los titís, ya que los árboles altos en los que duermen los tamarinos habían sido talados por los madereros.

“Ha sido una batalla cuesta arriba”, comenta Savage, quien fundó el Proyecto Tití en 1985 cuando trabajaba en Colombia como estudiante de post grado. Hizo una investigación entre los residentes locales y descubrió que la mayoría no podía identificar el tití cabeza blanca, no sabía que la especie solamente existe en Colombia y no tenía idea de que estaba en peligro de extinción. “Me di cuenta de que tendríamos que empezar a educar a las comunidades si queríamos ser exitosos en proteger los titís algún día”, agregó.

En 1987, Savage lanzó un programa de educación ambiental en comunidades cercanas a las poblaciones de tití cabeza blanca que ella estaba estudiando. Luego de recaudar los fondos necesarios, lo amplió para incluir capacitación a profesores y visitas de campo en la década de 1990. Conoció a Guillén, quien entones era la Directora del Zoológico de Barranquilla y colaboraron en una exhibición educativa para aumentar la conciencia sobre las dificultades del tití y convencer a la gente de que no lo compre como mascota. Savage encabeza ahora el Proyecto Titi, Inc. en Estados Unidos y trabaja para los Programas de Animales e Iniciativas Ambientales de Disney (Disney’s Animal Programs and Environmental Initiatives), administrando los esfuerzos de conservación en varios continentes.

Guillén espera que el tití cabeza blanca se convierta en una especie emblemática del bosque tropical seco de Colombia, que se ha visto reducido a una pequeña fracción — un estudio en 1993 estimó que al 1,5 por ciento — de su extensión original. Aunque las especies emblemáticas típicamente consisten de megafauna carismática, Guillén piensa que esta linda y peluda minifauna podría ayudar a salvar los parches de bosque que sirven de hábitat para una amplia variedad de vida silvestre, incluyendo las muchas especies de aves migratorias que pasan el invierno en Colombia.

Los titís cabezas blancas son tan amigables como adorables. Savage y sus colegas han descubierto que sus grupos familiares son excepcionalmente cohesivos — la violencia entre los titís es rara, los machos y las hembras comparten sus deberes como padres y los adultos alimentan y protegen a todos las crías del grupo. Pero mientras que los titís cabezas blancas son pacíficos, los esfuerzos por estudiar y protegerlos se han visto obstaculizados por el conflicto interno de Colombia. De acuerdo con Guillén, el 70 por ciento del área de distribución de la especie se consideró no segura para ser visitada durante el censo. Savage comenzó a estudiar la especie cerca de Colosó, en el sureño departamento de Sucre, pero esa área se tornó demasiado peligrosa, por lo que mudó el proyecto a la Hacienda Ceibal, un vasto rancho entre Cartagena y Barranquilla.

Eco-Mochilas - Foto por Proyecto TitiEl Proyecto Tití ahora está trabajando con The Nature Conservancy para promover la conservación en tierras privadas. Guillén comentó que el dueño de la Hacienda Ceibal está en el proceso de registrar su bosque de 380 hectáreas como reserva privada y que existen otros bosques en ranchos cercanos que espera poder proteger, sea obteniendo donaciones para comprar la tierra o convenciendo a los propietarios de que los registren como reserves privadas.

Varias áreas protegidas se traslapan en la parte sur del área de distribución del tití, pero las imágenes de satélite muestran que también han sufrido una intensa deforestación. Savage se dio cuenta desde el principio que la pobreza impulsa a los residentes rurales a capturar titís y a destruir su hábitat, por lo que comenzó a buscar alternativas para prevenir esta depredación. El Proyecto Tití comenzó a enseñar a la gente a construir bindes — cocinas de leña eficientes — en 1992, lo que ha reducido la deforestación para obtener leña. Pero la alternativa más exitosa ha sido la eco-mochila — una versión del tradicional bolso colombiano hecho de bolsas plásticas recicladas.

Savage y sus colegas tuvieron la idea y luego contrataron a artesanos locales para perfeccionar la eco-mochila y enseñar a las mujeres locales cómo hacerlas. Hasta la fecha, 300 mujeres en 10 comunidades cercanas a las poblaciones de cabeza de algodón han recibido capacitación para hacer eco-mochilas, que el Proyecto Tití comercializa en los Estados Unidos.

De acuerdo a Jerry Montgomery, un ejecutivo retirado de Disney que ha estado involucrado en el Proyecto Tití por años, las ventas de eco-mochilas han tenido un gran impacto sobre esas comunidades. “Cuando fui allá por primera vez, las mujeres no tenían dinero para comprar uniformes escolares para sus hijos. Ahora algunas de ellas han construido casas nuevas con sus ganancias y están pensando en el ambiente de una manera fundamentalmente diferente”, dijo.

Savage agregó que los ingresos y el proceso de organizarse han dado poder a las mujeres, quienes ahora reciclan cerca de dos millones de bolsas plásticas por año. Un grupo de mujeres decidieron que su comunidad necesitaba un centro de conservación, por lo que ahorraron durante dos años y compraron la tierra para éste. Desde entonces, Savage ha logrado asegurar el financiamiento de Disney Worldwide Conservation Fund y otros donantes para la construcción centro. “Han empezado a pensar en el futuro. Se han convertido en las guardianes del tití cabeza blanca” dijo con entusiasmo.

A pesar de la transformación de estos pueblos, el futuro sigue siendo problemático para la mayoría de los titís cabezas blancas. El Proyecto Tití actualmente trabaja en menos del 30 por ciento del área de distribución de la especie, pero la destrucción de su hábitat continúa avanzando inexorablemente. Savage explicó, “Nos encantaría expandir el programa, pero eso requeriría de que estableciéramos un mercado fuerte para las eco-mochilas y obtener el financiamiento para capacitar más artesanos”.

Mochila - Foto por Proyecto TitíLa crisis económica causó una fuerte baja en las ventas de eco-mochilas, por lo que Savage se acercó a Emerging Wildlife Conservation Leaders (EWCL) — un programa de liderazgo para conservacionistas a la mitad de su carrera que ejecuta campañas de conservación para especies amenazadas — en busca de ayuda para encontrar mercados para las eco-mochilas. Pamela Flick, una participante en EWCL de Defenders of Wildlife, explicó que ella y sus colegas de EWCL están usando sitios de redes sociales, eventos especiales y exposición en los medios para abrir nuevos mercados para las eco-mochilas.

“El proyecto de las eco-mochilas es una situación donde todos ganan, ya que ayuda a mantener limpias las comunidades, las mujeres están ganando dinero, es una fuente de orgullo y cambia la dinámica entre los residentes locales y el ambiente”, apuntó Flick.

Contactos: Anne Savage, Proyecto Tití, Inc. Florida, United States. Tel: +1/407-808-2627; Anne.Savage@disney.com, www.proyectotiti.com. Rosamira Guillen, Fundacíon Proyecto Tití, Barranquilla, Colombia. Tel: +57/5-360-0314, rosamira.guillen@gmail.com. Pamela Flick, Defenders of Wildlife. Tel: +1/916-203-6927, pflick713@yahoo.com, www.defenders.org.

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