Comunidades mexicanas aprenden a prevenir y controlar el fuego para proteger sus recursos

Por Katiana Murillo

Brigada de Fuego - Foto por FMCNLos Estados de Chiapas y Campeche, en México, contienen algunas de las áreas protegidas consideradas como prioritarias para los esfuerzos de conservación debido a su extensión y riqueza biológica. Este es el caso de las reservas de la biosfera El Ocote, La Sepultura y Montes Azules, en Chiapas, y Calakmul, en Campeche. En estas áreas predominan las comunidades indígenas y los ejidos, que poseen tierras agrícolas y forestales de uso colectivo. Debido a la práctica tradicional de las quemas agropecuarias, orientadas a preparar el terreno para pastizales o cultivos, existe el riesgo permanente de que el fuego se propague hacia zonas de bosques y selvas, lo cual puede causar incendios catastróficos y generar importantes daños a los recursos naturales y a la biodiversidad en áreas protegidas.

Es por esto que el Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza A.C (FMCN), con el apoyo del Fondo de Alianzas para los Ecosistemas Críticos (CEPF, para sus siglas en inglés) y de organizaciones locales, lleva a cabo desde febrero de 2008 una iniciativa que busca fortalecer las capacidades para la protección contra incendios y el manejo del fuego en cuatro comunidades locales ubicadas en las reservas de biosfera anteriormente mencionadas.

De acuerdo con Juan Manuel Frausto, Director del Programa de Conservación de Bosques del FMCN, la iniciativa es una oportunidad de atender el problema de los incendios forestales mediante procesos comunitarios de manejo integrado del fuego, en los que cada comunidad se siente parte de la protección y gestión de sus recursos. En este proyecto, el FMCN aporta su experiencia de más de 8 años en el tema y, por primera vez, con la participación simultánea de varios socios.

Es así como en la iniciativa: “Fortalecimiento de capacidades locales en protección contra incendios y manejo del fuego en zonas críticas de cuatro áreas de biodiversidad clave: Selva Zoque, Sierra Madre, Lacandonia y Gran Petén, México“, participan cuatro organizaciones locales que coordinan acciones en diferentes comunidades: Pronatura Sur, con el Ejido Veinte Casas en la Reserva de Biosfera El Ocote; la Unión de Productores de la Sierra de Villa Flores, con el Ejido Villahermosa en la Reserva de Biosfera La Sepultura; la Cooperativa Ambio, con el Ejido San Isidro en la Reserva de Biosfera de Montes Azules; y el Consejo Regional Indígena y Popular de X’pujil, con el Ejido Once de Mayo y Unión 20 de Junio en la Reserva de la Biosfera de Calakmul. Es un esfuerzo que busca proteger en total unas 12.000 hectáreas vulnerables a los incendios forestales.

Encuentro de FMCN - Foto por FMCNSegún Frausto, la idea es que las comunidades adopten estrategias que vinculen la utilización del fuego con el manejo de los recursos naturales, para evitar incendios catastróficos. Esto incluye un mejor uso del suelo y prácticas de agricultura sostenible que protejan los ecosistemas. Los residentes locales también están aprendiendo en qué casos no hay que suprimir un incendio, lo que podría beneficiar algunos ecosistemas como los bosques de pino.

Como parte de la iniciativa, alrededor de 60 personas de las diferentes comunidades participan como brigadistas profesionales a cargo de la protección contra fuegos, los cuales apoyan un control de las quemas en sus comunidades para evitar que se conviertan en incendios. Los brigadistas están equipados con herramientas adecuadas y capacitados para la protección, el manejo de emergencias y la atención de primeros auxilios. También reciben un salario que está por encima del jornal campesino, cuentan con seguro médico y son elegidos al interior de sus comunidades, ya sea por su preparación o capacidades.

De acuerdo con Frausto, la visión del proyecto es que el trabajo comunitario tiene que profesionalizarse. “Estamos hablando de campesinos que tienen muchas limitaciones para ofrecer su trabajo de forma voluntaria porque deben generar su sustento. Por eso se concibió la idea de brigadistas capacitados y pagados y de comunidades organizadas”, afirma.

El Fondo para el Manejo del Fuego y Restauración Ambiental de FMCN colabora con la Comisión Nacional Forestal para capacitar a casi una docena de instructores, quienes a cambio brindan asistencia técnica en prevención y combate de incendios, primeros auxilios y manejo de emergencias a los miembros de la brigada comunitaria.

Sotero Quechulpa, de la Cooperativa Ambio, quien labora en la Reserva de Biosfera de Montes Azules, explica que se han formado y equipado un total de siete brigadas para la protección contra incendios en las áreas forestales comunitarias. Los miembros de la región ejido ofrecen excursiones ecológicas a turistas deseosos de ver la reserva, cuyos bosques protegen las fuentes locales de agua.

Bombero - Foto por FMCNFrausto comenta que las brigadas apoyadas por el proyecto han sido llamadas a colaborar en el combate de incendios en otras zonas, lo que refleja que el trabajo es reconocido y valorado por su efectividad. Más allá, señala que la visión de trabajar a nivel regional puede propiciar una más efectiva protección de ecosistemas y los servicios que estos brindan; además de impulsar una mejor coordinación entre todos los actores involucrados, incluyendo a los gobiernos municipales, estatales y federal.

La labor de manejo del fuego en la Reserva de Biosfera de Montes Azulesha ha generado una gran sensibilización en los ejidos de la región sobre la problemática de incendios. Quechulpa señala que esta concientización promovió la creación de una estructura regional de atención de incendios forestales que apoya la protección de más de 4000 hectáreas (9,880 acres).

Frausto también se muestra optimista con lo logrado en el tema de prevención y combate de incendios desde 1998, cuando el país sufrió la peor temporada desde el pasado siglo, en la que 800.000 hectáreas fueron afectadas y 80 personas murieron. Sin embargo, sabe que más allá de la tradicional temporada de riesgo, que generalmente va de marzo a junio, el cambio climático, con la alteración de los regímenes de lluvia y temperaturas, es un factor de gran importancia que conllevará un riesgo mucho mayor de incendios en el futuro. “Ante la situación de cambio climático y pobreza, hay que encontrar nuevas formas de aproximarse al tema de los incendios, así como tomar en cuenta que las comunidades pueden dar un servicio importante de manejo del fuego”, señala.

Él añade que la actitud de las comunidades hacia el tema ha sido a la fecha uno de los logros más importantes. “Las comunidades han comprendido que el fuego puede convertirse en un problema serio que hay que aprender a manejar y que ellas son parte integral de la solución”.

Contactos: Juan Manuel Frausto, Director de Conservación de Bosques del Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza A.C. Tel: +52/55-5611-9779 ext. 222. jfrausto@fmcn.org, www.fmcn.org. Sotero Quechulpa, Cooperativa Ambio, Tel: (52) 01 (967) 6788409. Email: ambiofb@prodigy.net.mx; soteroqm@hotmail.com.

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