Contaminación por agroquímicos en las montañas Maya de Belice pone en riesgo a los anfibios y a los humanos

Por Melissa Normann

Abarcando el terrAgalychnis moreletti - Foto por Paul Walker, Wildtrackseno más abrupto y remoto de Belice, el Macizo de las Montañas Mayas es una de las áreas silvestres más grande, prístina y con mayor diversidad de América Central. Con más de 1,25 millones de acres, el Macizo comprende 14 áreas protegidas que ostentan un mosaico diverso de bosques lluviosos tropicales y sabanas de pinos de tierras altas. El Macizo está vinculado con el Arrecife de Barrera Mesoamericano por medio del Corredor Marino de las Montañas Mayas — un área de tierras privadas y protegidas que bajan por las sabanas de pino de las tierras bajas hacia los manglares costeros y los cayos frente a la costa. La cuenca de las Montañas Mayas es una fuente importante de agua potable para gran parte de la población de Belice y representa un hábitat crítico para especies amenazadas como el jaguar (Panthera onca), el ocelote (Felis pardalis), el tapir de Baird (Tapirus bairdii) y la lapa roja (Ara macao).

No se sabe mucho acerca de los ecosistemas de las Montañas Mayas. Por ejemplo, durante la Evaluación Global de Anfibios, un censo exhaustivo del estado de conservación de las 5.743 especies conocidas en el mundo de ranas, sapos, salamandras y cecilias, los biólogos se dieron cuenta que existen pocos datos sobre la distribución o el estado de los anfibios en Belice y que no hay datos disponibles sobre el estado de las especies de preocupación de anfibios, que son las que están incluidas en la Lista Roja de la UICN.

Para ayudar a llenar estas brechas de información y diseñar estrategias robustas para la conservación de los anfibios, Paul Walker, director ejecutivo de la ONG beliceña Wildtracks, está lanzando un ambicioso proyecto para evaluar la viabilidad y las amenazas a los anfibios en las Montañas Mayas. Con el apoyo del Fondo de Alianzas para los Ecosistemas Críticos, Wildtracks está llevando a cabo una serie de evaluaciones de los anfibios en la región, capacitando a ONG locales en el diseño y conducción de planes de monitoreo de anfibios y reuniendo a los interesados clave para desarrollar un Plan de Acción Nacional Participativo para la Conservación de los Anfibios.

Junto con los encargados de las áreas protegidas y estudiantes de la Universidad de Belice, Walker está conduciendo evaluaciones de la viabilidad y las amenazas a los anfibios a lo largo del gran Macizo de las Montañas Mayas. El equipo ya ha identificado 18 “sitios calientes” en la región y ha superimpuesto un mapa de la distribución que se supone tienen los anfibios en un mapa de las áreas que se cree enfrentan las mayores amenazas. La meta es eventualmente recolectar muestras representativas de todo el ecosistema.

Para informar las futuras acciones de conservación, el proyecto está conduciendo una evaluación de viabilidad de los anfibios que estudia la distribución y la abundancia de las especies, la condición del hábitat y la presencia o ausencia de enfermedades — en particular la mortal quitridiomicosis cutánea o enfermedad “quítrida” causada por el hongo Batrachochytrium dendrobatidis. La presencia de este hongo ha sido vinculada con la desaparición regional y mundial de poblaciones enteras de anfibios. El equipo de Walter ha descubierto la presencia del hongo en todos los sitios de muestreo, pero los anfibios no están mostrando señales significativas de enfermedad.

A diferencia de muchas investigaciones sobre la enfermedad quítrida, Walker incluye la presencia de la enfermedad en su evaluación de viabilidad. Pero en lugar de ver la quítrida como una amenaza a los anfibios, ve las causas de la quítrida como una amenaza a las especies. El conocimiento actual sugiere que la presencia del hongo podría ser causado por estrés sobre los sistemas inmunes de los anfibios y el cambio climático. Luego del trabajo de Gunther Köhler, un herpetólogo en El Salvador, Walker cree que la contaminación bien podría ser la culpable en las Montañas Mayas. “Diseñamos nuestro proyecto para determinar si las Montañas Mayas están contaminadas y, si es así, si está a niveles que pueden causar problemas significativos de salud para los anfibios y aún los humanos”, explica.

Desafortunadamente, Walker ha determinado que la respuesta a ambas preguntas parece ser un rotundo “sí”. Los agroquímicos aplicados en las fincas de cítricos y banano en la costa de Belice están siendo transportados hacia lo alto y llueven sobre las montañas por medio de los efectos de la precipitación orográfica. Walker ha identificado la presencia del herbicida glifosato en las montañas en una concentración 50 veces más alto que el límite legal en Europa para el agua potable. El glifosato es un herbicida que se aplica a los pastos que crecen debajo de los árboles de cítricos.

Walker y su equipo están esperando los resultados para saber si los fungicidas y nematicidas químicos que rocían los aviones sobre las plantaciones bananeras de Belice también están presentes en las Montañas Mayas. El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) ha identificado la presencia de estos químicos en los tejidos de los peces de los arrecifes de coral en niveles alarmantes y Walker cree que las pruebas revelarán los mismos químicos en las montañas, potencialmente en niveles más altos. Walker enfatiza, “Si hay una mezcla de varios químicos en niveles significativos, no sabemos cómo los químicos se afectarán entre sí y cuál será el impacto a nivel del ecosistema, mucho menos a nivel de los anfibios. Es muy probable que el ecosistema en sí se esté tornando bastante tóxico”.

Para aprender más, Wildtracks espera identificar cuáles de los 30+ químicos usados por las fincas bananeras y de cítricos están presentes en las montañas, en qué concentraciones y en cuáles sitios. Con más fondos, Walker espera recolectar muestras a lo largo de períodos significativos de tiempo y en una variedad de gradientes altitudinales, de viento y de temperatura para aprender más acerca de cómo los químicos son transportados desde la costa hasta las montañas y en qué concentración.

Para aumentar la capacidad de los interesados locales para recolectar datos, Wildtracks ha celebrado cuatro talleres de capacitación de tres días de duración para el personal de las ONG a cargo de coadministrar las áreas protegidas de Belice, representantes del Departamento Forestal y estudiantes de la Universidad de Belice. Los participantes reciben capacitación en ecología de los anfibios, técnicas para evaluar y monitorear a los anfibios y para identificar y manejar a estos animales de forma segura. Los participantes también aprenden a identificar enfermedades en los anfibios y cómo registrar, almacenar y analizar los datos. Walker cree que este es uno de los aspectos que le da más recompensas por su trabajo. “Hemos observado a los participantes avanzar de no tener información alguna sobre los anfibios a poder hacer su propia evaluación después de tres días”, dijo. “Es muy satisfactorio ver un paso tan masivo en un período tan corto”.

Mario Muschamp, quien trabaja para Toledo Institute for Development and the Environment (TIDE) como gerente del Parque Nacional Payne’s Creek dijo, “La capacitación me hizo darme cuenta de la importancia de dar seguimiento a nuestras especies de anfibios — estos son los verdaderos indicadores de la salud de nuestros ecosistemas. Adquirí las destrezas necesarias para comenzar a monitorear los anfibios en Payne’s Creek y en nuestras tierras privadas. Ya estamos estableciendo los transectos.” Los datos recolectados de las áreas protegidas a lo largo de las Montañas Mayas serán incorporados a una base de datos compartida y servirán de base para los esfuerzos de monitoreo a largo plazo y la creación de un protocolo nacional de monitoreo.

Wildtracks además está organizando una serie de talleres de desarrollo de estrategias que reunirán a los gerentes de las áreas protegidas, estudiantes, miembros clave de los sectores de agricultura y desarrollo y representantes del Ministerio de Salud, el Departamento Forestal, el Departmento de Ambiente y el Departamento de Agricultura. La meta de los talleres es identificar y establecer estrategias para reducir las amenazas a los anfibios y a los ecosistemas de las Montañas Mayas e identificar quién implementará las estrategias que están siendo desarrolladas como parte del Plan de Acción Nacional para la Conservación de los Anfibios en Belice. Los gerentes de las áreas protegidas liderarán los esfuerzos para monitorear y recolectar datos sobre los anfibios y el sector agrícola será un participante principal en la identificación e implementación de soluciones para reducir los químicos en las Montañas Mayas. Las posibles estrategias en discusión sobre certificación de agricultura sostenible y el uso de microorganismos beneficiosos como una alternativa a los plaguicidas químicos y para inocular material de “compost”, tales como la pulpa de los cítricos, para promover los suelos saludables. “Todos tenemos que trabajar juntos y reconocer que este es un tema de salud humana así como un tema para los anfibios y buscar maneras en que podamos resolver este problema”, enfatiza Walker. El primer taller se celebró en noviembre de 2008.

En vista de que todos los países de América Central tienen un alto nivel de producción agrícola, Walker cree que la presencia y el impacto de la contaminación química en áreas protegidas en toda la región debería investigarse. La investigación en Panamá ha mostrado presencia del hongo quítrido y la disminución significativa de anfibios en las áreas protegidas prístinas y los investigadores en Costa Rica han encontrado transporte significativo de químicos de las plantaciones en la costa del Caribe hacia el oeste, atravesando el país. Concluye, “Bien podríamos estar viendo un sistema de contaminación mucho más grande que nada más una deriva localizada de la planicie costera de Belice hacia las Montañas Mayas. Las implicaciones podrían ser mucho más amplias”.

Contactos: Paul Walker, P.O. Box 278, Belize City, Belize, tel: +501/614-8244, office@wildtracksbelize.org, www.wildtracksbelize.org. Mario Muschamp, Toledo Institute for Development and Environment, P.O. Box 150, 1 Mile San Antonio Road, Punta Gorda Town, Belize, tel: +501/722-2274, mmuschamp@tidebelize.org, www.tidebelize.org.

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