Tom Moritz, Instituto de Investigación Getty

Efectuada por: Melissa Krenke, Rainforest Alliance

“En conservación somos muy creativos diseñando los instrumentos y metodologías para desarrollar información, pero no hemos tenido una comprensión comparable de cómo integrar y compartir información los unos con los otros”.

Foto por Conservationcommons.orgIntegrado en el 2005 por diferentes esfuerzos, Conservation Commons es un grupo de organizaciones no gubernamentales, internacionales y multilaterales, gobiernos, instituciones de investigación y sector privado que busca asegurar el acceso libre el uso responsable de información, conocimiento, pericia y apoyo de la tecnología a la conservación de la biodiversidad para el beneficio de la comunidad global de información.

Tom Moritz ha estado involucrado en el manejo de información y la comunidad de conservación por más de 30 años. Actual director asociado y Jefe de Manejo de Conocimiento en el Instituto de Investigación Getty, Moritz también ha trabajado en el Museo Americano de Historia Natural, ha ayudado a integrar Conservation Commons y forma parte de su comité directivo.

Pregunta: ¿Cuáles son las razones que muchos investigadores dan para no querer compartir información y resultados?

Moritz: Muchos investigadores no son concientes de que su información ocupa un lugar esencial en muchas más grandes colecciones de datos e información — colecciones que son útiles a una escala nacional, regional y/o internacional. Muchos individuos, organizaciones e instituciones exhiben “derechos reservados” sobre su información o datos, lo cual restringe o limita su uso. Muchos conservacionistas inconscientemente publican en revistas o periódicos con fines de lucro o de interés comercial sin reconocer que esto excluye a muchos colegas en el movimiento conservacionista global.

Por cerca de 20 años, la UICN ha estado publicando una declaración en sus publicaciones que dice algo así como: “Si usted no está planeando usar este documento para propósitos comerciales o para obtener una ganancia, puede usarlo gratuitamente”. Hacer esto es importante, debido a que cada vez que le pedimos a alguien que siga un proceso de autorización, estamos creando una barrera o un “costo de transacción” que puede desestimular o inhibir su uso.

Nosotros necesitamos también preguntarnos a nosotros mismos por qué los conservacionistas publican datos e información. Una razón obvia es que tenemos una misión común o ética — todos estamos trabajando para el bien de la conservación. Pero más allá de eso, la gente trabaja por razones de prestigio y estatus dentro de la comunidad y desea mejorar sus carreras. Por lo tanto, pueden haber motivos “egoístas” para retener datos e información. Debido a esto tenemos que encontrar otras formas para brindar reconocimiento e incentivos para compartir tanto para individuos como para organizaciones.

P: ¿Cuáles son algunos incentivos adicionales para los investigadores de compartir su información?

Mortiz: Cuando nosotros brindamos libre acceso a publicaciones en Internet, existe evidencia de que la referencia a esas publicaciones se incrementa dramáticamente — información que tenemos sugiere un incremento de 300-500 por ciente. La cita es una fuerte evidencia de la utilidad y credibilidad del trabajo. Otro indicador es el número de vínculos Web que la gente hace para algún recurso dado.

En enero del 2006, mientras trabajaba en el Museo Americano de Historia Natural, colocamos el documento entero del museo en línea desde el año de 1882. Colocamos menos de 6000 publicaciones y para junio estas se habían bajado de la Web 320,000 veces. Si ese promedio continúa, se harán un millón de cargas de esos documentos para el inicio del 2007. Esto es una evidencia dramática de qué sucede cuando usted coloca documentos disponibles de forma gratuita en la Web.

P: ¿Usted piensa que existe un cultura creciente de intercambio de información en la comunidad de conservación? ¿Cuáles son los signos?

Moritz: Existe un número de excelentes proyectos, uno de los más prominentes es la Facilidad de Información Global en Biodiversidad (o GBIF, por sus siglas en inglés). Este es un modelo importante para desarrollar libre acceso a un amplio rango de información sobre biodiversidad en una escala local e incluye tanto información de museo sobre especimenes como datos de observación. Existe también un excelente juego de documentos de mejores prácticas en el sitio Web de la GBIF.

Otro modelo útil es la Base de Datos Mundial sobre Áreas Protegidas — por primera vez tenemos disponible para la comunidad global una base de datos exhaustiva de todas las áreas protegidas del mundo. Hacer estas centrales bases de datos, como la información sobre especies y áreas protegidas, disponibles a la comunidad global constituye un desarrollo realmente crítico.

Así como la información genética va obteniendo un rol más prominente en la toma de decisiones sobre conservación, la base de datos GENBANK se está volviendo otro ejemplo primario de intercambio de información a través de la comunidad internacional.

Pero probablemente el ejemplo más importante es la Web en sí misma, un increíble recurso abierto. Esta se ha vuelto tan dominante que no la reconocemos como el desarrollo que significa, pero es probablemente el modelo más importante de libre acceso que tenemos. Instituciones e individuos han hecho gigantescas inversiones en la Web simplemente debido al valor de los datos y la información que está disponible.

P: ¿Concuerda usted con aquellos que están preocupados de que existan tantos diferentes portales de información en conservación que hace que la gente no sepa dónde encontrar la información que necesita?

Moritz: Yo pienso que todos deberíamos estar trabajando simplemente para exponer tantos datos como información sea posible usando mejores prácticas y estándares comunitarios, para que los instrumentos de investigación puedan encontrarlos a través de la Web. La “Iniciativa de Archivos Abiertos” brinda ese modelo. Sin embargo, nosotros necesitamos mejores índices primarios de nombres científicos y comunes para especies así como índices geográficos, pero fundamentalmente, las principales herramientas están en el sitio o bajo desarrollo.

Foto por Tom MoritzP: ¿Cómo propone Conservation Commons mejorar el libre acceso a la información sobre biodiversidad?

Moritz: Estamos conduciendo una estrategia global o educacional de comunicaciones, yendo a encuentros para hablar acerca del valor y la importancia del intercambio de información y datos, y brindando estudios de caso de mejores ejemplos. Estamos tratando de llevar a la comunidad de conservación a una escala global para pensar más acerca de cómo esta colecta y dispone de esta información. Por ejemplo, no hay razón por la que muchas organizaciones no puedan colocar todas sus publicaciones en línea, como lo hace el Museo Americano de Historia Natural.

Conservation Commons ha estado estimulando a la gente a aprovechar los documentos de mejores prácticas de la GBIF para organizar sus propios datos e información y para compartirlos. Yo pienso que con respecto a la información, GBIF es un modelo muy bueno de cómo nosotros podemos compartir información en una escala global. En un nivel nacional, nosotros tenemos la Infraestructura Global de Información Biológica en los Estados Unidos; CONABIO, en México; e INBio, en Costa Rica. Ninguno de ellos es perfecto, pero representan un esfuerzo nacional para iniciar un intercambio de información más efectivo.

P: El sitio Web de Conservation Commons expone que sus cuatro áreas de enfoque programático son GIS y sensores remotos libres, políticas institucionales y directrices para implementar el libre acceso; herramientas, protocolos y estándares para desarrollar datos y arquitectura de intercambio de información comunes; y publicaciones, literatura gris, y conocimiento en conservación. ¿Qué es lo que hace Commons en cada una de esas áreas?

Moritz: En el terreno del GIS, estamos desarrollando herramientas y modelos de acceso para compartir información geo referenciada, así como herramientas de mapeo/GIS.

Con respecto a políticas y directrices institucionales, estamos tratando de convencer a organizaciones e instituciones que como parte de su interés está el compartir más abiertamente. Existe mucha resistencia a la idea de que existen modelos alternativos que pueden utilizarse para hacer disponibles los materiales más allá del modelo de derechos reservados. El incremento en las referencias cuando las cosas están disponibles abiertamente puede ser un incentivo poderoso, particularmente para una organización de base científica.

Con herramientas, protocolos y estándares, estamos buscando estudios de caso o ejemplos de mejores prácticas. Una es la Red de Aprendizaje de Áreas Protegidas, o PalNET, un proyecto de la Comisión Mundial sobre Áreas Protegidas de la UICN, que pone a disposición planes de manejo de áreas protegidas. Con estos tipos de sitios Web, el próximo paso será encontrar vías de separar valiosas piezas o componentes de esa información y analizarlos posteriormente.

Las publicaciones, literatura gris y enfoque de conocimiento son realmente una cuestión de gente invirtiendo en digitalizar su material y hacerlo disponible. También, la captura de texto es ahora crear fácilmente documentos que pueden ser buscados palabra por palabra, a diferencia de una imagen de la página.

El conocimiento en conservación es difícil de capturar — existe un filósofo que dice: “nosotros conocemos más de lo que decimos”, y es ciertamente lo que sucede en conservación. Gente veterana en conservación que ha pasado 20 años o más en el campo tiene un conocimiento muy rico y detallado, y aún este es expresado solo “informalmente” — por ejemplo, en situaciones donde ellos son abordados con preguntas desafiantes. Necesitamos ser más inteligentes y efectivos al capturar y transferir ese conocimiento debido a que cuando una persona veterana en conservación se retira o se va, perdemos inevitablemente mucha de esa experiencia. También se da el caso de mucha gente local que tiene mucho conocimiento aplicado a la conservación pero que carecen de los medios para compartir ese conocimiento. Nosotros debemos simplemente estimular a la gente a publicar historias y estudios de caso, pero también recordar que la Web ofrece muchos nuevos métodos para compartir.

P: ¿Usted piensa que la evidencia anecdótica derivada de experiencias de proyecto, como las lecciones aprendidas, es tan importante de compartir como la información científica fuerte? Cuando los Commons se refieren a “conocimiento sobre conservación” ¿Es lo que quieren decir?

Moritz: Absolutamente, pero es muy difícil obtener descripciones precisas y buenas de experiencias de proyecto. Existe un número de problemas. Uno es que muy pocos de nosotros deseamos hablar acerca de errores o fallas que hemos tenido — deseamos hablar acerca de nuestros éxitos. Y todavía, por supuesto, aprendemos frecuentemente de nuestros errores; necesitamos crear una cultura en la cual sea “seguro” exponer nuestros errores.

El otro reto es que nosotros necesitamos manejar de una mejor forma nuestra información de proyecto. La comunidad donante se beneficiaría grandemente de tener un concienzudo índice con abstractos de proyectos, incluyendo — si es posible — evaluaciones muy objetivas de éxitos y fracasos. Muchas fundaciones o agencias mantienen registros de sus propios proyectos para su propio uso, pero un amplio listado disponible para la comunidad sería muy útil.

P: Esa colección de experiencias de proyecto es lo que el Eco-Index busca hacer en América Latina y El Caribe

Moritz: Estoy realmente sorprendido del buen trabajo que han hecho. Pienso que es un buen modelo del tipo de cosas que deberíamos hacer más ampliamente.

P: Nosotros le pedimos a los directores de proyecto indicar sus lecciones aprendidas y algunas veces ellos son muy francos y brindan información muy útil acerca de sus experiencias — nosotros creemos que existe mayor voluntad para hablar más abiertamente de cosas que no funcionaron, y las cosas para las que ellos hubieran deseado tener los fondos. ¿Usted piensa que es una información valiosa para recopilar y compartir?

Moritz: Sí, necesitamos revisiones objetivas y evaluaciones de prácticas de conservación — la capacidad adaptativa de nuestra comunidad depende de nuestra habilidad de obtener una buena retroalimentación y aprender de los éxitos y fracasos. Y todavía existen razones culturales obvias por las cuales individuos u organizaciones no brindan ese tipo de retroalimentación, lo cual es un problema interesante. Siempre he pensado que sería útil realizar estudios “a ciegas” de proyectos para que la gente no sienta que su reputación personal estuvo en evidencia. Los errores que cometemos son realmente cruciales y compartirlos puede ahorrarnos grandes cantidades de tiempo y recursos – pero desarrollar un método para estos estudios a ciegas no es del todo fácil.

P: ¿Cuáles han sido algunos de los retos en crear esta amplia red de socios internacionales?

Moritz: A lo que los Commons están realmente llamando es a un cambio de paradigma, un cambio principal en la forma en que pensamos acerca de nuestra competencia en conservación con respecto al conocimiento y a la experiencia. Mucho de nuestro trabajo es convencer a la gente de comprender por qué compartir es importante y hacer que las mejores herramientas para compartir estén disponibles. En conservación somos muy creativos en diseñar los instrumentos y las metodologías para desarrollar información, pero no hemos tenido una comprensión comparable de cómo integrar y compartir información los unos con los otros.

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