Carmen Aída González, Coordinadora de Alianzas y Asesora en Monitoreo de Desempeño de Proyectos, Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), Programa Regional para México y Centroamérica

Efectuada por David Dudenhoefer, Alianza para Bosques

“El sector no-gubernamental, el sector público y el sector privado tienen el reto de aprender a trabajar más de cerca y con mayor coordinación”.

Carmen Aída González ha trabajado durante nueve años para la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) en el área de la conservación de la biodiversidad, lo que le ha dado un amplio conocimiento de los problemas ambientales de la región mesoamericana y los esfuerzos para enfrentarlos. González empezó su carrera en el área del desarrollo con la ONG estadounidense CARE y la Agencia Canadiense para el Desarrollo Internacional, la cual dejó para sumarse al equipo ambiental de USAID. Su carrera con USAID ha incluido puestos dentro del Programa Ambiental Regional para Centroamérica (PROARCA) y su actual cargo de Coordinadora de Alianzas y Asesora en Monitoreo de Desempeño de Proyectos para la Oficina del Ambiente y Generación de Ingresos para Centroamérica y México.

González explica que su responsabilidad principal es la administración de dos alianzas regionales de alto perfil — la Alianza en pro del Arrecife Mesoamericano y la Alianza de Productos Certificados Sostenibles (APCS). La primera se trata de un proyecto de 3 años que arrancó en noviembre de 2003 con un presupuesto de $3 millones provenientes de USAID y de la Fundación de la Naciones Unidas. Esta Alianza es implementada por la Red de Acción Internacional para los Arrecifes de Coral (ICRAN). Cuenta con la participación de una serie de organizaciones internacionales y locales que trabajan en México, Belice, Guatemala y Honduras para promover un mejor manejo del arrecife y buscar el compromiso del sector privado para su protección. Está dividida en tres componentes: manejo de cuencas, pesquerías sostenibles y turismo sostenible.

La segunda de éstas alianzas, la Alianza de Productos Cerificados Sostenibles, es una iniciativa de tres años lanzada en junio de 2004 y es coordinada por la Alianza para Bosques (Rainforest Alliance) en conjunto con organizaciones locales en Centroamérica y México. Este proyecto pretende fortalecer la competitividad y la sostenibilidad de las operaciones agrícolas y forestales de la región por medio de la promoción de la certificación socio-ambiental, y de mejorar las condiciones laborales, el manejo del medio ambiente y el bienestar de comunidades rurales. Por medio de convenios con empresas locales e internacionales, entre ellas Gibson, Kraft y Chiquita, esta Alianza trabaja para aumentar la oferta y el valor de las ventas de café, bananos y productos forestales certificados.

Pregunta: USAID tiene una tradición de manejar proyectos y programas. ¿Por qué ahora forma alianzas para lograr sus programas de desarrollo?

Carmen Aída Gonzaléz -- Foto por David DudenhoeferGonzález: En el año 2002, USAID lanzó la Alianza para el Desarrollo Global, conocida por sus siglas en inglés GDA. Este es un intento de la Agencia para colaborar y trabajar de forma más cercana con el sector privado. Una de las razones de este cambio es que hay un reconocimiento de que las agencias de cooperación internacional y los gobiernos que tradicionalmente han apoyado la cooperación en los países en vías de desarrollo no tienen a su disponibilidad los fondos que tiene el sector privado. Por ejemplo, hace 30 años el 70% de los recursos que iban desde los Estados Unidos hacia los países en vías de desarrollo eran fondos del gobierno, pero ahora solo el 20% de estos recursos viene del estado, mientras que el 80% viene del sector privado. También hay un entendimiento de que el sector privado está dedicando fondos a proyectos que tienen fines sociales o ambientales, pero lo que sucede es que no necesariamente ha encontrado la manera más efectiva de hacer esta inversión, porque no son áreas en las que ellos trabajan — interés y compromiso en ellos sí pero experiencia no. USAID reconoce que tiene la experiencia para ayudarle al sector privado en esta área; ellos tienen el dinero y otros recursos y nosotros tenemos la experiencia. Sabemos cuáles son los temas y los actores importantes, la gente y organizaciones que pueden implementar las actividades para lograr cambio sostenible y dónde y cómo se puede tener el mayor impacto.

P: ¿Es este acercamiento al sector privado algo nuevo para USAID?

González: Relativamente nuevo pero USAID ya tiene algo de experiencia trabajando en alianzas y con el sector privado. Estuve involucrada en el diseño de PROARCA II, la cual tuvo componentes de áreas protegidas y mercados verdes; Fue la primera vez que USAID trató de conectar un componente de generación de ingresos y mercados para productos amigables con el ambiente, con el concepto de la conservación de la biodiversidad y áreas protegidas. En ese sentido este componente de PROARCA II fue bastante innovador dentro de USAID.

P: Estas dos alianzas parecen diferentes. ¿Que papel juega cada una dentro de este cambio en la manera de trabajar de USAID?

González: Las alianzas son bastante diferentes aunque están bajo la misma iniciativa. En el caso de la Alianza para el Manejo y la Conservación del Arrecife Mesoamericano, USAID apoya un proceso en el cual se invita a ONGs que no tienen tanta experiencia en Centroamérica pero sí tienen mucha experiencia a nivel mundial en el manejo y el monitoreo de la salud de los arrecifes para que vengan a trabajar a Centroamérica. Es como un intento de introducir nuevos actores a la región y tratar de reproducir algunas experiencias exitosas que se han tenido en el Caribe.

Además, es un intento de establecer o construir alianzas con el sector privado: Es como una oportunidad para que las ONGs aprendan cómo trabajar más de cerca con el sector privado. Más que todo se trabaja a través de esta red de ONGs para beneficiar más directamente a los grupos de pescadores, pero también se quiere trabajar con las grandes empresas de líneas de cruceros que tienen mucho impacto sobre las áreas protegidas. Se trata de desarrollar códigos de conducta de recreación para las líneas de cruceros y para todos los involucrados en el turismo, como los tour operadores que llevan turistas a las áreas protegidas.

En este sentido se buscan alianzas con el sector privado, pero este enfoque no es tan fuerte como en la Alianza de Productos Certificados Sostenibles, donde el éxito y la sostenibilidad de la alianza depende del trabajo en conjunto con entidades del sector privado. La Alianza para Bosques trae un listado bastante amplio de socios del sector privado con los que ya tienen relaciones de trabajo anteriores. En este aspecto, las dos alianzas son muy diferentes.

El principal objetivo de USAID con la Alianza de Productos Certificados Sostenibles (APCS) es aumentar el volumen y el valor de las ventas de productos certificados de tres sectores claves, el café, el banano y los productos forestales, para mejorar el manejo del medio ambiente y el nivel de vida de los que participan en estos sectores. Otros objetivos son fortalecer y ampliar el sistema de certificación en la región, ampliar el número de auditores y extensionistas y aumentar sus capacidades, además de divulgar más los benficios de la certificación a nivel regional y mundial. Lo interesante de esta alianza es que tiene una fuerte orientación de responder al mercado — encontrar nuevos nichos y compradores para los productos certificados. Esto es diferente a como se había trabajado en el pasado, cuando primero se certificaba y se convencía al agricultor y esto daba como resultado muchos productores certificados pero no había necesariamente un mercado para ellos.

P: ¿Qué esperan lograr por medio de estas alianzas?

González: USAID espera haber promovido una nueva ética para hacer negocios, una nueva relación entre los compradores y los productores. Esperamos que el sector privado se involucre más en financiar actividades de desarrollo al punto de que sean ellos los que tomen la responsabilidad de seguir brindando los fondos para una buena parte de las actividades que ahora USAID está financiando bajo estas dos alianzas que hemos conversado. USAID espera que los empresarios y los productores estén más abiertos a reconocer que a ellos también les trae ventajas, no sólo económicas sino desde el punto de vista de las relaciones públicas y que tomen una mayor responsabilidad sobre los aspectos ambientales y sociales.

Carmen Aída Gonzaléz acompañó a compradores de madera en su visita a la concesión forestal de Carmelita, en el norte de Guatemala -- Foto por David DudenhoeferP: Usted menciona el deseo de conectar la conservación de la biodiversidad y la generación de ingresos. ¿No es un desafío reconciliar dos metas tan diferentes?

González: Yo creo que esta alianza de USAID y Alianza para Bosques responde a estas dos necesidades, porque las prácticas y las normas que están detrás de la certificacion tocan tres áreas importantes: la parte económica, de obtener mejores precios y salarios más justos para los trabajadores; la parte ambiental, en la que se dan a conocer las mejores prácticas para el manejo de los recursos naturales; y la parte social. En la parte social se ha tenido un impacto interesante sobre todo en las bananeras, que en el pasado tuvieron muchos problemas de este tipo y que a través del programa de certificación han reducido la rotación de su personal, los accidentes en el campo y han mejorado las condiciones de trabajo, entre otras cosas. También se está promoviendo la conservación de la biodiversidad y el manejo de los recursos pero con el reconocimiento de que necesitamos hacer uso de ellos y que no podemos evitar que el desarrollo continúe.

Es una actitud mucho más realista y positiva el trabajar con la industria y tratar de convencerla del porque es importante que cambie sus prácticas y sean más responsables social, económica y ambientalmente. Yo creo que la Alianza para Bosques ha logrado esto a través de relaciones que ha construido a lo largo de muchos años con industrias locales y multinacionales.

Por otro lado, la Alianza para el Arrecife Mesoamericano está más enfocada a la parte de la conservación de la biodiversidad y el manejo de los recursos en vez de los tres elementos: social, ambiental y económico. Los socios tienen menos experiencia en trabajar con el sector privado. No tienen una trayectoria de más de 10 años de estar trabajando con ciertas compañías, sino que están aprendiendo a hacerlo a través de esta alianza. Entonces, yo creo que las experiencias son bastantes diferentes. En una alianza estamos 100% trabajando con el sector privado y en la otra estamos aún aprendiendo a hacerlo.

P: Tomando en cuenta que estos proyectos tienen relativamente poco tiempo de estar en marcha, ¿Piensa que están logrando sus metas?

González: Creo que todavía es un poco temprano para decir de una manera determinante si estan logrando sus metas o no, pero la tendencia es positiva, ya se están obteniendo resultados. Todos los resultados que se reportaron el año pasado bajo la Alianza de Productos Certificados Sostenibles, por ejemplo, cumplen con las expectativas y las han sobrepasado en lo que se refiere a lograr precios premio para el café y para los pequeños productores de banano, a mantener el compromiso de los compradores para la región centroamericana y a elevar el perfil de las actividades que está realizando USAID junto con el sector privado.

La relación que la Alianza para Bosques ha establecido con Chiquita durante los últimos 15 años ha sido muy importante. Es una contribución al mundo de la conservación el haberse quedado el suficiente tiempo trabajando con Chiquita y demostrar que sí se puede influenciar la estrategia corporativa de una compañía multi-nacional, en este caso una que ha sido controversial. Esto ha cambiado las relaciones que tradicionalmente han tenido, por lo menos en Latinoamérica, las ONGs con el sector privado. Fue una experiencia innovadora de cómo puede trabajar una ONG con el sector privado y creo que ha marcado un camino.

Existe una oportunidad importante para cambiar las relaciones de negocio entre productores y compradores y creo que fue una de las cosas que resultó más atractiva para USAID cuando la Alianza para Bosques presentó su propuesta a USAID al competir con otras entidades para ganar el convenio para implementar la Alianza de Productos Sostenibles Certificados. Se quiere cambiar las relaciones existentes a unas de mayor duración, más éticas, más justas y que al final lleven a una situación de ganancia para todas las partes involucradas. Al final, el sector privado puede tener una relación a más largo plazo con los productores que la que pueden llegar a tener estos productores con un donante internacional.

P: ¿Qué significa todo esto para USAID?

González: Para USAID este ha sido un proceso importante de aprendizaje de cómo se diseñan las alianzas y cómo se implementan. A mí me gusta pensar que estas relaciones pueden jugar un papel catalítico para que USAID agilice muchos de sus procedimientos internos. Creo que va a producir un cambio positivo. Para mí, va a preparar a la Agencia para trabajar en un mundo más cambiante, más globalizado. En una alianza USAID es un miembro más, que puede tener más o menos peso dependiendo de la alianza, pero ya no somos los que dictamos cómo va la actividad; USAID tiene que sentarse con sus socios y compartir las decisiones de qué rumbo llevará la actividad. Es diferente la relación y ya se ven cosas muy positivas.

P: ¿Qué puede significar este cambio para las ONGs?

González: Yo creo que las ONGs van a tener que hacer también una reprogramación institucional. A medida que nosotros estamos pidiendo al sector privado y a las multinacionales que cambien sus estrategias y que sean más progresistas, las ONGs también van a tener que hacerlo. El sector no-gubernamental, el sector público y el sector privado tienen el reto de aprender a trabajar más de cerca y con mayor coordinación. Para mí, las ONGs van a tener que aumentar su capacidad de administración, sus capacidades gerenciales, como la planificación estratégica y de relaciones públicas, establecer alianzas, poder aceptar otros puntos de vista e incorporarlos a sus temas de trabajo. Esto al final de cuentas va a ser más importante que, por ejemplo, el que usted sea un biólogo que maneje sólo los temas técnicos.

P: ¿Piensa que estamos entrando a una época en que una organización ya no se puede dedicar exclusivamente a la conservación?

González: Yo creo que siempre hay un lugar para la investigación y la ciencia. Sin embargo, yo creo que la investigación y la conservación pura, por lo menos en Centroamérica, es más difícil. Aquí tenemos problemas sociales, tenemos a gente viviendo dentro de las áreas protegidas, tenemos mucha presión sobre los recursos naturales, entonces si una institución no quiere ser más integral, pues puede seguir en la parte de la investigación o conservación pero va a tener que establecer alianzas con otras instituciones que puedan atender los aspectos sociales y económicos. Yo creo que siempre ha sido difícil ser solo conservacionista en Centroamérica. Uno siempre ha tenido que trabajar con las comunidades.

Lea más sobre este proyecto en el Eco-Index.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s