Ciencia Ayuda a Hacer Sostenible la Observación de la Ballena Gris en México

Ilustración por Allan Núñez ("Nano")Su viaje migratorio de 12 a 20 mil kilómetros, en dos vías, desde el Círculo Ártico hasta la Península de Baja California, es uno de los más estudiados por la ciencia; y sus congregaciones para el apareamiento son de las más observadas por los turistas. La ballena gris (Eschrichtius robustus) se encontraba casi extinta debido a la cacería hasta que se le protegió en los años 40. Hoy, gracias a las restricciones basadas en la biología y el turismo controlado, la población de este enorme mamífero marino casi ha recuperado el nivel que tenía antes de su caza.

La ballena gris mide cerca de 14 metros de longitud y pesa un promedio de 32.000 kg. Es el único cetáceo que se alimenta en el fondo del mar, rodando de lado y succionando sedimentos del lecho marino mientras filtra todo menos anfípodos y otros crustáceos pequeños que son retenidos por las placas de las barbas. Durante los periodos de alimentación, los adultos pueden consumir una tonelada de alimento por día. Esta ballena se alimenta generalmente solo cuando se encuentra en aguas árticas. Nada hacia el sur entre octubre y febrero y nuevamente se dirige al norte entre febrero y julio.

Investigaciones realizadas desde 1996 por la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS) han generado valiosa información sobre la biología de este cetáceo, que ha servido para regular actividades como el turismo y la pesca y tomar medidas de protección a nivel internacional. Un censo realizado por la UABCS ha identificado más de 3.500 ballenas por medio de fotografías. También los biológicos marinos de la universidad toman pequeñas biopsias de piel, con las que realizan estudios genéticos. El proyecto de investigación sobre la ballena gris tiene fondos del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los EEUU, la Comisión Nacional de Biodiversidad, la Secretaría de Medioambiente y Recursos Naturales de México, la Fundación Packard y la Compañía Exportadora de Sal.

Las ballenas son fácilmente estudiadas y observadas debido a que son grandes y lentas. Durante su migración desde los sitios de alimentación en los mares de Bering, Chukchi y Beaufort hasta la costa oeste de la Península de Baja California, donde se reproducen, raramente nadan más allá de 10 kilómetros a partir de la línea de la costa. En un comportamiento llamado brinco de espionaje, estas ballenas se elevan verticalmente fuera del agua, luego se hunden lentamente entre las olas. Los científicos piensan que el brinco de espionaje podría ayudarlas a navegar orientándolas hacia la línea de la costa, o bien podría ser un comportamiento social.

La observación de las ballenas grises es un gran negocio en Baja California, donde las ballenas se cortejan, se aparean y se reproducen en las lagunas de San Ignacio y Ojo de Liebre – que están protegidas por la Reserva de Biosfera El Vizcaíno – y en otras lagunas del área. “La observación de la ballena gris es una industria turística que bien manejada puede ser interesante económicamente. Los pobladores tienen una actitud positiva porque les está generando ingresos”, señala Jorge Urbán, director del Programa de Investigación de Mamíferos Marinos de la UABCS.

A partir de los estudios se ha determinado que el intervalo de nacimientos de la ballena gris dura 2.5 años y el tiempo de permanencia de las ballenas con sus crías en las lagunas es de hasta dos meses. Las ballenas hembra usualmente dan a luz a una sola cría. La gestación tarda entre un año y 13 meses, por lo que las ballenas preñadas nadan al norte hacia el Ártico y paren cuando regresan a la Laguna San Ignacio un año después.

Como resultado de las investigaciones, actualmente se conoce cuántas ballenas visitan las lagunas, cuál es la capacidad de carga de cada laguna y el tipo de estancia de las ballenas en las lagunas de acuerdo con su edad y sexo. Las regulaciones de observación de ballenas, basadas en las investigaciones de la UABCS, prohíben el ingreso de lanchas al interior de las lagunas. Las investigaciones científicas en la Reserva de Biosfera El Vizcaíno han logrado definir una zonificación para la observación de ballenas, que regula desde los sitios de avistamiento hasta la distancia a la que se puede estar de una ballena y el tipo de aproximación.

Según Lorenzo Rojas, Coordinador del Programa Nacional de Mamíferos Marinos del Instituto Nacional de Ecología (INE), en México, los residentes locales siguen al pie de la letra las regulaciones establecidas para el avistamiento porque saben que su sustento depende de la conservación de la ballena. Es por eso que respetan también la veda de pesca durante los meses de enero a marzo, cuando la ballena está presente, y son pocos los casos de ejemplares atrapados en redes de pesca.

“Los pescadores de la zona comprendieron que la fuente de ingresos por observación de ballenas podría ser igual o mejor a la que tenían antes de la llegada de las turistas y han tomado la ballena como un símbolo de su cultura y de su comunidad”, afirma Rojas.

Ellos reconocen también que su apoyo a la protección de las lagunas, declaradas Patrimonio de la Humanidad gracias al esfuerzo de los biólogos, es clave también para la sobrevivencia de esta especie.

De acuerdo con Urbán, pese a que existe otra población de ballena gris en Asia, esta se encuentra al borde de la extinción, con menos de cien ejemplares. Esta población de ballena gris migra entre los sitios de alimentación en las afueras de la Isla Sakhalan, en Rusia, y dan a luz en algún lugar desconocido, probablemente en el mar sur de China. La ballena gris una vez migró a lo largo de la costa del Atlántico Norte, pero fue aniquilada en ese sitio en el siglo XVIII.

Por el contrario, la protección del hábitat de la ballena en el continente americano; la coordinación de esfuerzos de protección entre México, Estados Unidos y Canadá; y la actitud vigilante de los pobladores de Baja California Sur, han logrado que la población de la ballena gris alcance los 25.000 ejemplares.

— Katiana Murillo

Contactos en México:

Jorge Urbán
Universidad Autónoma de Baja California Sur
23081 La Paz
Baja California Sur
tel 612/123-8800, ext. 4120
fax 612/128-0880
jurban@uabcs.mx
http://www.uabcs.mx

Lorenzo Rojas
Instituto Nacional de Ecología
http://www.ine.gob.mx/
tel 646/174-5792
fax 646/174-5792

Más sobre este proyecto

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s