Promueven Participación de Pescadores en Conservación del Arrecife Mesoamericano

Ilustración por Allan Núñez ("Nano")El arrecife mesoamericano, la segunda barrera coralina más larga del mundo, se extiende cerca de 1000 kilómetros desde el norte de la Península de Yucatán, en México, hasta las Islas de la Bahía de Honduras. Este inmenso monumento natural alberga más de 50 especies coralinas y 300 especies de peces, pero muchas de estas son amenazadas por la explotación pesquera.

Solo en Belice hay más de 3000 pescadores que dependen del arrecife; pero, para muchas comunidades costeras, el arrecife ha logrado jugar un papel aun más importante como atractivo turístico, ya que el turismo se ha convertido en la primera fuente de ingresos en ese país. En Belice, así como en países vecinos, el Sistema Arrecifal Mesoamericano (SAM) está aprovechando esta coyuntura para fomentar un turismo sostenible e involucrar a los pescadores en la conservación. El Proyecto para el SAM es ejecutado por la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo (CCAD) con fondos del Fondo Mundial para el Ambiente e implementado por el Banco Mundial.

Belice cuenta con 10 áreas protegidas relacionadas con el arrecife, ninguna de las cuales escapa a la presión de la pesca de langosta, caracol y pescado. Estas reservas están ubicadas a lo largo del país, desde la Reserva Marina Bacalar Chico, que limita con México, hasta la Reserva Marina Cayos Sapodillas, que colinda con Guatemala y Honduras.

En estas dos áreas el proyecto SAM invierte en la construcción de centros de visitantes, asesora en planes de manejo y apoya en la obtención de recursos como lanchas y computadoras. También trabaja en la formulación de nuevas políticas turísticas y códigos de conducta a nivel del sistema arrecifal, en conjunto con los actores turísticos de la región. El objetivo es disminuir la presión sobre los recursos pesqueros en áreas transfronterizas, una prioridad del SAM, quien también impulsa actividades complementarias en los países vecinos.

Noel Jacobs es el Director Regional del SAM y tiene su oficina principal en Belice City. Él señala que “se puede proteger todo lo que cae dentro de los límites del área protegida, pero al igual que las fronteras, es imaginario. Inmediatamente fuera del área existe el uso no sostenible, extracción y explotación descontrolada”.

De acuerdo con Isaías Majil, Coordinador de Áreas Protegidas Marinas del Departamento de Pesca de Belice, los recursos pesqueros de Cayos Sapodillas reciben una presión muy grande por parte de pescadores guatemaltecos y hondureños. Es por eso que Belice participa activamente en dos alianzas internacionales: la Alianza México-Belize para el Manejo de los Recursos Costeros Compartidos y la Alianza Trinacional del Golfo de Honduras.

“Estas alianzas, en las que participan áreas protegidas, organizaciones no gubernamentales e instituciones académicas, han servido para la formación de políticas y el intercambio de experiencias y de lecciones aprendidas”, afirma Majil.

Las regulaciones que rigen sobre el mar beliceño van desde la prohibición total de la pesca en ciertas áreas, a vedas parciales y permisos de pesca con métodos tradicionales en zonas restringidas. El Departamento de Pesca, junto al SAM y varias ONG, ha organizado actividades de capacitación y de educación ambiental para convencer a los pescadores que abandonen prácticas no sostenibles, y a ayudarles a aprovechar la actividad turística.

De acuerdo con Majil, antes los pescadores no eran selectivos con las especies ni conocían sobre el creciente interés turístico hacia la pesca deportiva. Después de talleres como los del proyecto SAM, ellos entienden la importancia de capturar solo animales grandes y de respetar los periodos de veda. También han conocido las ventajas económicas de servir de guías para amantes del “fly fishing”, o pesca deportiva de captura y liberación.

Según Jacobs, uno de los principales objetivos del proyecto es buscar medios de vida alternativos para los pescadores; para lo cual, a partir del mes de agosto y anualmente, se estarán capacitando grupos de 40 pescadores para servir de guías de kayak, pesca deportiva y buceo.

“Se dará prioridad a pescadores que puedan demostrar de manera legítima que como resultado de nuestra inversión en las áreas protegidas han sido desplazados física o económicamente”, señala.

Los pescadores reciben la capacitación en forma gratuita y el mismo equipo que utilizaron para su aprendizaje se les pone a su disposición mediante una renta simbólica. De acuerdo con Jacobs, el nuevo guía deberá generar, en su primer año, el suficiente ingreso para comprar su propio equipo.

La preparación de pescadores como guías de turismo forma parte de un interés mayor en lograr la sostenibilidad de las áreas protegidas. Majil reconoce que el principal problema en el manejo de las áreas marinas es el financiero, de ahí que el turismo se contempla como una opción para la sostenibilidad. La reserva Hol Chan, el área protegida más cercana al centro turístico de San Pedro, alcanza las 45.000 visitas al año, las cuales representan un importante ingreso económico anual.

Pese a que aún faltan estudios de capacidad, sitios como Hol Chan mantienen una zonificación que autoriza abrir al turismo únicamente ciertos sectores. Sin embargo, de acuerdo con Heider Pérez, asistente administrativo de la reserva, Hol Chan está saturado, con grupos de 30 lanchas que visitan la reserva cada semana durante la temporada alta. Es por eso que según señala Majil, la idea es dirigir parte del flujo turístico hacia otras áreas que reciben pocos visitantes y que necesitan el ingreso.

A pesar del crecimiento del turismo en Belice, no todo pescador tiene el talento ni el interés en trabajar con turistas. El proyecto SAM promueve el comanejo de las áreas marinas por parte de pescadores. Un ejemplo de esta cooperación innovadora se encuentra en la Reserva Marina Bacalar Chico, al norte de San Pedro, donde pescadores de la Cooperativa Pesquera Caribeña están participando en un estudio de poblaciones de langosta, caracol y otras especies comerciales.

“Si sabemos que existe un área donde es prohibido pescar, pero que va a conservar la pesca en el resto de la reserva, la cuidaremos”, señala Manuel Heredia, vicepresidente de la Cooperativa Caribeña. Él explica que la esperanza de sus compañeros es que la cooperativa participe en el manejo de la reserva.

“El principal logro ha sido el apoyo de la gente, los guías y los pescadores en actividades de vigilancia y de monitoreo”, afirma Majil.

— Katiana Murillo

Contactos en Belice:

Isaías Majil
coordinador de Áreas Protegidas Marinas
Departamento de Pesca de Belice
tel 501/224-4552, 501/223-2623
bacalarchico@hotmail.com

Noel Jacobs
Director Regional
Proyecto de Sistema Arrecifal Mesoamericano
Princess Margaret Drive, P.O Box 93
Belice City
tel 501/223-3895, 501/2234561
fax 501/223-4513
mbrs@btl.net

Heider Pérez
P.O Box 60
San Pedro
tel 501/226-2247
fax 501/226-2420
hcmr@btl.net
http://www.mbrs.org.bz

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