Comunidades de Talamanca Mejoran su Calidad de Vida a Través del Ecoturismo

Grupos de pequeños productores de la región de Talamanca, en el límite entre Costa Rica y Panamá, no sólo apuestan a la diversificación agrícola para generar ingresos; el ecoturismo se ha convertido también en una esperanza para mejorar sus condiciones de vida y sacarle partido a la protección de los bosques. Las iniciativas de turismo comunitario, algunas desarrolladas por etnias indígenas como complemento a la agricultura, han convertido a sus miembros en protectores de la naturaleza y, a la vez, en empresarios turísticos.

La región de Talamanca es una de las zonas más pobres del país, pero también es considerada uno de los sitios de mayor diversidad biológica de Costa Rica, con la presencia de especies únicas en el mundo. Por eso, es un destino ideal para los amantes de la naturaleza. Para desarrollar este potencial, 16 organizaciones de base forman parte de La Red de Ecoturismo de Talamanca.

En la comunidad de Yorquín, a orillas del río del mismo nombre, se encuentra uno de los miembros de la Red, la organización indígena Stibraupa, que en lengua indígena del grupo Bribri significa “Personas Artesanas”, la cual maneja un proyecto ecoturístico con cabañas rústicas de techo de suita, una palma nativa.

“Ahora nosotros cuidamos la naturaleza más que antes porque ahora conocemos el valor de lo que tenemos”, afirma Bernarda Morales, presidenta de Stibraupa. Uno de los grandes beneficios que les ha dejado la actividad turística, señala la representante indígena, es que les ha permitido a los hombres quedarse en la comunidad a trabajar en vez de buscar empleo en otros sitios. También venden sus productos agrícolas y artesanales a los turistas, con lo que se disminuye el costo de tener que sacar en bote todos los productos al mercado más cercano.

Hace seis años que la organización recibe a turistas, principalmente internacionales, que realizan una travesía en cayuco, o canoa indígena, hasta el albergue desde la comunidad de Bambú. Tienen la oportunidad de caminar por un exuberante bosque húmedo tropical, bañarse en ríos de aguas límpidas, conocer los cultivos orgánicos de banano, cacao, plátano y plantas medicinales, y entrar en contacto con la comida y las costumbres de la etnia Bribri.

Más cerca de la costa Caribe, el grupo indígena Kekoldi ofrece a los turistas el sitio más importante en el mundo para la observación de aves rapaces migratorias, cuyo conteo llega hasta los tres millones de ejemplares, durante la época de otoño en el hemisferio norte. También manejan un criadero de iguana verde para su reintroducción. Los turistas pagan EE.UU. $2por visitar el criadero y el dinero es reinvertido en el manejo de las iguanas y en el apoyo a los estudiantes y a las personas mayores de la comunidad.

“La iguana es un animal que toda la gente caza y nosotros, en la comunidad, pensamos que podíamos hacer algo para remediar ese problema”, sostiene Juana Sánchez, miembro de la Asociación Kekoldi Wak Ka Koneke, que en su lengua significa “Cuidadores de la Tierra de Kekoldi”. La asociación decidió instalar el criadero a raíz de la intensa cacería y deforestación provocada, entre otros factores, por la pérdida de los cultivos de cacao a causa del hongo de la monilia años atrás. El criadero se ha convertido, también, en un proyecto sostenible, gracias al turismo.

Aprendiendo sobre el bosque

Otro miembro de la red de ecoturismo es la asociación de productores más antigua de Talamanca: la Asociación San Migueleña de Conservación y Desarrollo (ASACODE), integrada por campesinos de la zona de San Miguel de Sixaola. El grupo, que posee un albergue en medio de un bosque comunal de 144 hectáreas, ha venido desarrollando experiencia en la atención de grupos provenientes de centros de educación superior internacionales. Es por eso que cuentan con un paquete turístico en el que los estudiantes pueden conocer sobre la reforestación de especies nativas, la biodiversidad del bosque húmedo tropical, los sistemas agrícolas presentes en las fincas campesinas de la zona, el cultivo de banano y las diferencias entre un bosque primario, un bosque intervenido y un humedal.

“La experiencia de recibir turistas es muy dura — aprender a cocinarle a alguien de afuera es muy diferente y, otro choque es el idioma”, comenta José Luis Zúñiga, Presidente de ASACODE. El grupo espera llegar a las mil habitaciones anuales que se requiere para hacer del negocio ecoturístico, una actividad rentable para el grupo. “Nosotros vemos que el ecoturismo no llena todo, pero por lo menos sí llena un vacío en la canasta básica”, afirma.

Otros proyectos de la red recién inician, como el Albergue El Yolillal, de la Asociación de Pequeños Productores Gandoqueños (APROGAN). Ubicado en el Refugio de Vida Silvestre Gandoca Manzanillo, en el sur de la costa caribeña, es la puerta de entrada a uno de los humedales de importancia internacional del país: la laguna de Gandoca, uno de los sitios en Costa Rica donde aún se encuentra el manatí. En las playas del refugio desova la tortuga baula y los lagartos abundan entre los mangles.

Paulina Ponce, miembro de APROGRAN, se muestra esperanzada en que el ecoturismo ayude a mejorar las condiciones de vida de las familias del grupo, en especial de las madres solas. “No hay que perder de vista el beneficio del proyecto para la comunidad y no solo a nivel individual”, señala. “El orden y la unión de grupo son importantes para trabajar mejor”.

Para Aquiles Rodríguez, un líder comunal, la actividad ecoturística en la zona es una forma de hacer conciencia sobre la necesidad de proteger las especies. “Antes habían muchos cocodrilos, tigres, manatíes y chanchos de monte”, recuerda. “Muchos animales no están ahora, pero la gente está tratando de proteger lo que tiene”.

Otro albergue ecoturístico que se prepara para recibir tanto a turistas como a grupos de investigadores es el Buena Vista, de la Asociación de Conservación y Desarrollo Forestal de Talamanca (ACODEFO). La asociación está integrada por profesionales en distintas ramas de la región de Bribri y maneja el albergue ubicado a mayor altura de Talamanca, con una vista panorámica del Río Sixaola y de las montañas del Parque Internacional La Amistad, compartido por Costa Rica y Panamá. Es también uno de los principales puntos del país para la observación de aves migratorias y residentes, y la caminata o cabalgata de 12 kilómetros por el bosque desde la población de Bribri hasta el albergue lo convierten un sitio ideal para los amantes de la naturaleza y la aventura.

La Red de Ecoturismo de Talamanca es impulsada por el Corredor Biológico Talamanca Caribe, una iniciativa ambiental; y la Fundación ANAI, con el apoyo de organizaciones como el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI) y el Fondo Canje Deuda Costa Rica Canadá.

En general, las actividades ecoturísticas por realizar en Talamanca, y el tipo de paisaje que ofrecen, son tan variados como albergues existen; de ahí que los grupos de la red, más que verse como competencia, participan conjuntamente en ferias turísticas y actividades de promoción. De acuerdo con Géraldine Durand, voluntaria de la red, el 50% de las comunidades de la región están involucradas en la actividad turística, ya sea operando albergues, brindando servicio de tours, vendiendo sus productos o compartiendo sus costumbres. Su punto en común es el bienestar de sus familias y la conservación.

Como afirma José Luis Zúñiga, de ASACODE, quien también es presidente del Corredor Biológico Talamanca Caribe, “el machete no es la única herramienta de la cual depende el campesino. También tenemos que cuidar nuestro patrimonio natural”.

— Katiana Murillo

Contactos en Costa Rica:

Francisco Pacheco
ACODEFO
tel 506/751-0020
acodefo@hotmail.com

Juana Sánchez
Asociación Civil Kekoldi Wak Ka Koneke
tel 506/751-0020
corrbiol@racsa.co.cr
deyedi@costarricense.cr

Paulina Ponce
APROGAN
tel 506/751-0020
corrbiol@racsa.co.cr

José Luis Zúñiga
ASACODE
tel 506/751-0020 (Corredor Biológico)
corrbiol@racsa.co.cr
kumarycr@yahoo.com

Bernarda Morales
Stibraupa
tel 506/375-3372
750-0020 anaicr@racsa.co.cr
corrbiol@racsa.co.cr

Jamie Carranza
Corredor Biológico Talamanca Caribe
Apdo 13-1002
San José
tel 506/272-2400 o 751-0020
corrbiol@racsa.co.cr

Asociación ANAI
Apdo. 170
Sabanilla, 2070
tel 506/224-3570
anaicr@racsa.co.cr
www.anaicr.co.cr/

Lea más sobre el proyecto de la Red de Ecoturismo en el Eco-Index:
www.eco-index.org/search/resultss.cfm?ProjectID=405

…y más sobre el proyecto de:
ACODEFO www.eco-index.org/search/resultss.cfm?ProjectID=411
KEKOLDI www.eco-index.org/search/resultss.cfm?ProjectID=409
ASACODE www.eco-index.org/search/resultss.cfm?ProjectID=410
STRIBRAUPA www.eco-index.org/search/resultss.cfm?ProjectID=407
APROGAN www.eco-index.org/search/resultss.cfm?ProjectID=408

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