Iniciativa Talamanca, de Costa Rica y Panamá, Reconocido Modelo Comunitario de Desarrollo Sostenible

Talamanca, una región costarricense-panameña que alberga hasta el 3% de la biodiversidad mundial pero que por tradición ha mostrado uno de los más altos índices de pobreza, es también la sede de un exitoso proyecto de desarrollo socieconómico y de conservación de la biodiversidad en manos de las comunidades. El esfuerzo de las comunidades de la región, llamado Iniciativa Talamanca, involucra a grupos de productores y a sus familias en el Caribe sur de Costa Rica e incorpora, incluso, a sus homólogos del noroeste de Panamá.

Ilustración por Allan Núñez ('Nano')La promesa y progreso del proyecto fue reconocido durante la pasada Cumbre sobre Desarrollo Sostenible, celebrada en Johannesburgo, donde recibió el Premio Ecuatorial 2002 en la categoría especial, referente a Sitios de Patrimonio Mundial. Impulsada por entidades como el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, The Nature Conservancy y el Gobierno de Canadá, el Premio Ecuatorial busca resaltar iniciativas de desarrollo y de conservación de los recursos naturales en el trópico. De acuerdo con Benson Venegas, director ejecutivo de la Asociación ANAI, una de las organizaciones que lidera la Iniciativa Talamanca, el premio “trata de demostrar al mundo que hay esperanza y que no todo es escepticismo”.

El pasado mes de octubre fue resaltada, además, como una iniciativa modelo con motivo del acto del Día Mundial de la Pobreza, en la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York.

Aunque son los primeros reconocimientos de este tipo que recibe la Iniciativa Talamanca, el proyecto puede mostrar muchos resultados positivos luego de 20 años de trabajo con más de 20 organizaciones de base, asociaciones y comunidades, las cuales representan a más de 1500 familias llevando a cabo prácticas productivas que no sólo han favorecido la conservación y el uso racional de los recursos, sino que también han mejorado sus ingresos y su calidad de vida. Esto incluye a todos los grupos sociales que habitan en la zona y entre los que sobresalen los afrocaribeños, los indígenas y los mestizos.

Además de ANAI, la iniciativa ha contado con un fuerte liderazgo de la Asociación de Pequeños Productores de Talamanca (APPTA) y el Corredor Biológico Talamanca-Caribe, un consorcio de 16 organizaciones que trabaja para consolidar el terreno boscoso desde la Cordillera de Talamanca hasta el mar Caribe incorporando 34000 hectáreas de producción sostenible. La iniciativa cuenta entre sus principales logros con “la generación de ingresos para los productores de forma sostenible”, según afirma Venegas.

De ahí que no es casual que los productores asociados a APPTA sean los que exporten el mayor volumen de cacao y banano orgánico en todo Centroamérica hacia los mercados de Europa y los Estados Unidos, además de contar con una planta de procesamiento local para estos productos, controles de calidad y estrategias de mercado.

Venegas explica que ayudando en mejorar la calidad de vida de los pobladores de Talamanca, aunadas a mucho esfuerzo y capacitación, se han realizado actividades de turismo comunitario; y el desarrollo y la diversificación de los sistemas agroecológicos, entre los que sobresalen productos como tubérculos y frutas. Además, la gente recibe un pago del gobierno por los “servicios ambientales” que generan los bosques que ellos protegen, como lo son la conservación del agua y la protección de la biodiversidad.

Talamanca es una región que alberga ecosistemas tan diversos como páramos, bosques nubosos, llanuras, bosques lluviosos de bajura, humedales y ambientes marinos, incluyendo parches de arrecifes corales. Así como variada es su riqueza natural, también lo son sus actividades productivas. Este es el caso del turismo y productos como el banano, el pejibaye, el cacao y el plátano.

En los años 70 la región dependía del cacao como su única fuente de ingresos; sin embargo, la enfermedad del árbol causada por el hongo de la monilia hizo que muchos productores se vieran forzados a vender sus tierras o a cortar sus árboles para vender madera. Fue así como en la década de los años 80 la diversificación de cultivos orgánicos se convirtió en el principal enfoque de la Iniciativa Talamanca.

Se desarrollaron viveros comunales como método para producir semillas y como centros de capacitación y de organización comunal. También se diversificaron las fincas locales, permitiendo a los finqueros mantener sus propiedades y su forma tradicional de vida.

José Luis Zúñiga, un productor de la zona, presidente de la Asociación Migueleña de Conservación y Desarrollo (ASACODE) y del Corredor Biológico Talamanca-Caribe, recuerda que debieron buscar nuevas opciones. “No podemos conservar mientras estemos mal porque el que tiene que darnos de comer es el recurso, por eso la presión que se da sobre el recurso. Pero si el campesino no cambia, ahí se queda y tenemos que estar abiertos a los cambios”, afirma.

ASACODE es una de las organizaciones talamanqueñas que debió cambiar. Se capacitaron, diversificaron su producción agrícola, le dieron valor agregado e incursionaron, además, en nuevos mercados como el turismo. Ahora llevan hasta un registro histórico de su producción, que les permite ser investigadores, como señala Zúñiga, adelantar acontecimientos y no dejarse engañar por los intermediarios. La asociación construyó un albergue que genera ingresos por servicios turísticos a la vez que les permite compartir sus tradiciones, su conocimiento sobre la naturaleza y los mismos productos de sus fincas con los visitantes.

De acuerdo con Benson Venegas, la educación es el mayor obstáculo para la población de Talamanca, donde el 95% no tiene acceso a estudios universitarios. “La gente que toma decisiones sobre su futuro tiene un bajo nivel de autoestima, lo que implica desarrollar un modelo educativo propio para la zona que permita que esta población sea líder de su propio proceso de desarrollo”, sostiene.

Zúñiga afirma que su organización no tiene reparos en compartir su información con otras. “Si hay una organización que ha dado un pasito más arriba, esta da capacitación a la otra. Hablamos el mismo lenguaje de campesino a campesino”. Esto incluye a las mujeres de la comunidad, porque “la mitad la hacen los hombres y la mitad las mujeres, nos unimos y podemos vender un producto al 100 por ciento”.

El proceso de capacitación ha sido posible gracias a la cooperación internacional -gobiernos como Holanda, Noruega, Suecia- además del apoyo de instituciones estatales, del Programa Ambiental Regional para Centroamérica, con fondos de la Agencia para Desarrollo Internacional de los EE.UU. y del Fondo para el Medio Ambiente Mundial.

Otros logros de la iniciativa Talamanca son programas como el de conservación de tortugas marinas, que le genera a la población local seis veces más ingresos por servicios turísticos que si vendieran todos los huevos que existen en la playa y el establecimiento del Centro Regional de Capacitación en el territorio indígena Bribrí de Talamanca, que capacita, anualmente, a 2000 personas de comunidades indígenas en aspectos como agricultura, salud, conservación y liderazgo. En el campo de turismo, un logro impresionante es el desarrollo de una red turismo comunitario en la que participan activamente 16 asociaciones e iniciativas empresariales locales que, juntas, han generado 250 empleos y un ingreso bruto de 450 mil dólares en el último año y medio.

El desarrollo de prácticas adecuadas de manejo de los recursos también fortalece la protección de las áreas núcleo de la región, incluyendo al Parque Internacional La Amistad, que comprende parte de Costa Rica y Panamá y fue declarado por las Naciones Unidas sitio de patrimonio de la humanidad.

Pero señala Venegas que el reto a futuro es lograr que el trabajo de la Iniciativa Talamanca continúe. Dice que, pese a que los productores generan ingresos de forma sostenible, es necesario desarrollar nuevos mecanismos de financiamiento como fondos patrimoniales, para apoyar los esfuerzos de conservación de los grupos locales.

— Katiana Murillo

Contactos en Costa Rica:

Benson Venegas
Asociación ANAI
Apdo. 170
Sabanilla, 2070, Costa Rica
tel 506/224-3570
www.anaicr.co.cr
anaicr@racsa.co.cr

José Luis Zúñiga
Corredor Biológico Talamanca Caribe
Apdo. 13
San José, 1002, Costa Rica
tel 506/272-2400 o 751-0020
corrbiol@racsa.co.cr

Juanita Baltodano Vílchez
APPTA
Bribri Talamanca
tel 506/751-0118
apptager@racsa.co.cr

Lea más sobre este proyecto en el Eco-Index:
www.eco-index.org/search/resultss.cfm?ProjectID=368

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