Las ONGs Ayudan a las Comunidades a Obtener Títulos de Propiedad para Animarles a Cuidar la Tierra y a Proteger los Parques

El personal de la Fundación para el Ecodesarrollo y la Conservación (FUNDAECO), una organización sin fines de lucro que trabaja en el noreste de Guatemala, sabe que es imposible asegurar la integridad de un parque a no ser que los vecinos del área estén involucrados y comprometidos. El grupo ayuda a manejar cuatro áreas protegidas en la región de Izabal, a lo largo de la costa caribeña, y tiene lazos cercanos con los residentes de las 70 comunidades cercanas.

Un problema social y legal ha impedido que FUNDAECO avance en convencer a mucha gente para que respeten las leyes de protección de los parques y sus límites: pocos tienen el título de propiedad de las tierras en las que viven. Y tal como dice Oscar Rosales de FUNDAECO: “Teniendo la gente certeza jurídica de la tierra y teniendo sus títulos de propiedad, cuidan más; tienen más opciones de alternativas productivas y forestales; y, no se mueven de un lugar a otro, botando la montaña”.

Por lo que además de los proyectos tradicionalmente asociados con los grupos de conservación, en 1999 FUNDAECO lanzó una iniciativa para legalizar la tierra, con fondos del “Catholic Relief Services” y otros donantes. Rosales dice que la idea del proyecto surgió de los propios residentes. “Estábamos tratando de lanzar proyectos de reforestación y manejo de bosques, pero era muy difícil”, recuerda. “La gente nos decía: ‘No somos propietarios, por lo que no podríamos comprometernos a situaciones de largo plazo, porque probablemente nos vallamos a otra parte’ “.

FUNDAECO, trabajando junto con agencias del gobierno locales y nacionales, se está moviendo a través de los laberintos legales para obtener los títulos de la tierra para las comunidades en Izabal. Rosales explica que algunas comunidades se han establecido en tierras pertenecientes a particulares, mientras que otras están en tierras que son propiedad del estado. En el primer caso, FUNDAECO debe negociar con los dueños particulares para poder comprar la tierra, y luego establecer pagos razonables para que los residentes puedan hacerlos a su tiempo. En las tierras que son propiedad del estado, los residentes efectúan pequeños pagos directamente al gobierno, y con el último pago llega el título de propiedad. Cada familia recibe el título de propiedad de un promedio de 15 hectáreas de tierra.

FUNDAECO ha obtenido el título de propiedad para dos comunidades, mientras que otras 17 están en progreso. El grupo espera en el 2002 obtener los títulos para 45 pueblitos, incluyendo las 500 hectáreas prometidas para el pequeño pueblo de San Pedro la Cojona. Rosales ya ha visto que la conservación se beneficia con estos procesos legales. Una porción de esas 500 hectáreas es una reserva forestal, que recientemente había sido invadida por un grupo de precaristas. “La gente reaccionó para defender el área, incluso ya pasó a nivel judicial” señala. “Ellos tienen interés en el afluente de agua que está en la reserva”. También indica otra victoria: los residentes de San Pedro la Cojona dicen que los recién llegados son los invasores, que la tierra verdaderamente les pertenece a ellos.

PROLANSATE, o la Fundación para la Protección de Lancetilla, Punta Sal y Texiguat, también lanzó una campaña similar. El grupo ambiental de Honduras, toma su nombre de tres áreas protegidas cerca de la Bahía Tela, en la costa caribeña norte, donde se concentran sus esfuerzos conservacionistas. Para cubrir los costos de los nuevos proyectos legales, el grupo recientemente recibió una donación del Proyecto Ambiental Regional para Centroamérica/Sistema Centroamericano de Areas Protegidas, una iniciativa apoyada por la Agencia para el Desarrollo Internacional, de los EEUU.

El especialista en educación ambiental Héctor Sánchez explica que espera obtener el título de propiedad para residentes de 14 pequeñas comunidades en las afueras de Punta Izopo, que en diciembre del 2000 fue declarada parque nacional. PROLANSATE espera que los títulos legales de propiedad de la tierra incentiven a la gente a permanecer en sus propiedades, y no moverse a otras áreas silvestres que talan y queman para plantar sus alimentos de subsistencia. Sabe que el proceso legal será lento, y que la campaña de educación conservacionista debe ser continua.

“A la gente cerca del parque Punta Izopo hay que irle haciendo conciencia de los beneficios que hay en la conservación y de la necesidad de que ellos se integren”, dice. “Es un proceso de mucho tiempo, pero la gente, poco a poco, está trabajando con nosotros”.

Rosales reconoce que no todos responden de manera positiva a las ofertas de ayuda para obtener los títulos de propiedad de las tierras. Algunos residentes creen que FUNDAECO está tratando de robarles sus tierras. Pero espera que el proyecto de legalización de la tierra haya ayudado al grupo conservacionista a ganarse la confianza y la cooperación de muchos otros, que ahora están más anuentes a escuchar y aprender sobre maneras ambientalmente amigables, para manejar los bosques y las fincas.

Lea más sobre el proyecto de FUNDAECO en el Eco-Index:
www.eco-index.org/search/resultss.cfm?ProjectID=39

Contactos:

FUNDAECO
7 Calle A
20-53 Zona 11
Colonia Mirador 01011, Guatemala
tel 502/474-3645
fax 502/440-4605
fundaeco@quetzal.net

PROLANSATE
Apdo 32
Calle del Sol
Tela
Atlantida, Honduras
tel 504/448-1686
fax 504/448-2042
fprocans@hondutel.hn

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s